Primero rumores y luego hechos vandálicos, generaron caos y temor en el microcentro

Primero rumores y luego hechos vandálicos, generaron caos y temor en el microcentro
Un verdadero pandemónium se vivió ayer en la zona céntrica de la Capital como consecuencia de transcendidos que dieron cuenta de saqueos en el lugar. La situación produjo corridas y confusión de las personas que realizaban las compras navideñas.
Jóvenes delincuentes aprovecharon el caos para robar a locales y vendedores ambulantes. Desde la Secretaria de Seguridad y la cúpula policial se habló de "psicosis social" y desmintió saqueos. Cinco detenidos que luego fueron puestos en libertad.

Un verdadero caos en el que confluyeron el temor, corridas, gritos, confusión y violencia, se apoderó en la tarde de ayer del microcentro tucumano por una serie de rumores que dieron cuenta sobre saqueos a locales de diversa índole, pero con el correr de los minutos, los trascendidos adquirieron forma de verdades, aunque se trataron de hechos vandálicos y robos registrados tanto en comercios como en puestos ambulantes radicados en las calles de la Ciudad.

La situación, nunca vista en plena zona comercial de Tucumán, se plasmó en que la marea humana que se encontraba en ese horario realizando sus compras navideñas, y alertada por las múltiples versiones que corrieron fugazmente de boca en boca, dejara su habitual recorrida y se lanzara en estampida a las veredas y calles corriendo en todas direcciones y alentadas por el temor que se reflejaban en sus rostros.

Mujeres con sus hijos en brazos y demás chicos llorando, mientras que los padres las abrazaban tratando de tranquilizarlas, paralelamente y de forma masiva todos los locales y comercios de la zona comenzaron a bajar sus persianas y cerrar las puertas de ingreso, incluso con clientes en su interior para evitar el ingreso de los inadaptados sociales que propiciaron la vorágine indiscriminada y aprovecharon el contexto para robar.

Hasta los propios empleados de muchos negocios salieron afuera de los mismos y provistos de objetos contundentes hicieron hileras en los ingresos, casi imitando una contención que suelen llevar a cabo las fuerzas de seguridad. La misma actitud adoptaron los vendedores ambulantes, quienes desarmaron sus escaparates y formaron grupos de entre cuatro y seis personas en círculo a forma de custodiar la mercadería.

Pudo verse en algunos comercios, como Musimundo (Mendoza 666) o La Legión (25 de Mayo al 200) que, en el primer caso, pusieron los carros montacargas para impedir el ingreso forzado de aquellos que pretendan robar el local. Mientras que en la casa de indumentaria se imitó el operativo, pero en este caso, alistaron los mostradores, que eran colocados por sus empleadas

Pasadas las 19.30, un pequeño centro de operaciones se había alistado en la intersección de Mendoza y Muñecas, donde la Infantería se apostó con ithacas en mano a los que se agregaron policía montada, que recorría las calles pidiendo a la gente que abandone el casco céntrico y se retire a las adyacencias. Posteriormente, los uniformados en fila recorrieron negocio por negocio de peatonal Muñecas tanto hacia el sur como el norte aconsejando a los comerciantes que cierren.

De acuerdo a lo señalado por la propia gente entrevistada por este medio y que se encontraba en un estado de nerviosismo patente, al parecer todo habría comenzado cuando alrededor de las 19.00 cuando personas en distintos puntos de la zona céntrica al grito de "ahí vienen", dieron vía libre al pandemonium que terminaría provocándose momentos después. Ambulantes confirmaron la versión y agregaron que se trató de chicos de no más de 20 años quienes, al percibir las corridas generalizadas, comenzaron a ingresar en algunos locales y hacerse de productos y mercaderías.

En tal sentido, puede decirse que no se trató de un accionar premeditado con características de saqueos, sino que lo acontecido fue producto de actos delictivos concretamente, que se valieron de la confusión para que, quienes produjeron la situación, obtuvieran su rédito.

En tal sentido, en declaraciones a EL SIGLO, el secretario de Seguridad Ciudadana de Tucumán, Eduardo Di Lella, desmintió que se hayan producido saqueos en la zona céntrica de San Miguel de Tucumán al tiempo que atribuyó los incidentes ocasionados en la zona, donde hubo corridas y vidrieras de comercios rotas, al accionar de "un minúsculo grupo de delincuentes juveniles".

Según el funcionario, alrededor de las 18.30 una veintena de adolescentes que merodeaba por la zona de la feria de compras instalada en la ex Terminal intentó robar la mercadería de los comerciantes, quienes reaccionaron en defensa de sus locales y tuvo que intervenir la Policía.

Comentó que "como consecuencia de este incidente, fueron detenidos cinco menores de edad, que fueron alojados a la comisaría primera y quedaron a disposición de la Justicia, que un par de horas después ordenó que sean inmediatamente entregados a sus padres o tutores".

Di Lella agregó que "el grupo de vándalos que logró escaparse del operativo luego subió por El Bajo hasta el microcentro y lograron mezclarse con las miles de personas que habían concurrido a realizar sus compras navideñas. Fueron estos delincuentes juveniles los que pretendieron generar una psicosis para que haya desconcierto y de esa manera poder robar", acotó.

El funcionario dejó en claro que "frente a esta situación habrá que redoblar los esfuerzos y los controles, tomando las previsiones necesarias y obrando con mucha prudencia. Nadie quiere a la fuerza policial haciendo abuso de autoridad, pero se va a actuar con firmeza contra quienes estén al margen de la ley".

Por otro lado, el secretario de Seguridad destacó "la gran responsabilidad de los comerciantes y de la Policía, que lograron recuperar la normalidad. El jefe y el subjefe de policía (Jorge Racedo y Luis Pedraza, respectivamente), están en permanente contacto con los empresarios y colaborando conjuntamente en la prevención".

A continuación, Di Lella sostuvo que "lamentablemente, hoy (por ayer) se vivió una situación de tensión en el microcentro por culpa de inescrupulosos que generaron una psicosis social, pero la situación está bajo control, por lo que le pedimos calma y tranquilidad a los tucumanos", aclaró.

Por otro lado, indicó que "el plan especial preventivo Felices Fiestas se mantendrá en marcha durante los próximos días, reforzando la seguridad en toda la zona comercial del microcentro y en los supermercados, conjuntamente con la Gendarmería nacional".

Finalmente, aseguró que "en el resto de la provincia la situación es de absoluta normalidad, con informes permanentes por parte de la Unidad Regional Norte y la Unidad Regional Sur que así lo indican".

Casi en el mismo tono se expresó el Jefe de Policía Jorge Racedo, quien indicó a este medio, mientras recorría el lugar personalmente, que la situación "se debió a una psicosis social"

Agregó que "no hubo actos organizados, sino unos 'vivos' (sic), quienes rumorearon saqueos y robaron locales ante el caos", declaró el funcionario.

El jefe policial confirmó la presencia de Gendarmería Nacional y de la Policía Federal en el operativo de seguridad que actúan conjuntamente con el personal de seguridad provincial, que "asciende a unos 500 efectivos", dijo.

En tanto, en la zona conocida como 'El Bajo' Racedo aseguró y de modo contrario a lo indicado por Di Lella que "discutieron los mismos ambulantes a golpes de puño, eso generó corridas y el trascendido se desvirtuó y generó confusión".

Ya cuando se habían aplacado un poco los ánimos, varios comerciantes consultados sostuvieron que, una vez que los clientes abandonaran los locales (no querían salir por cuestiones de seguridad), cerrarían hasta hoy, pese a las enormes pérdidas monetarias que ello acarreaba. Otros empresarios no adoptaron la misma actitud y continuaron con las ventas, aunque personal policial casi les ordenaba que desistieran de seguir atendiendo a modo de prevención, por lo que esto fue acatado. Siendo que al caer la noche, la actividad comercial era prácticamente nula y las peatonales desiertas.

El comercio exige seguridad para trabajar

Tanto desde la Federación Económica de Tucumán (FET) como la Cámara de Comercio, se exigió al gobierno provincial que garantice la seguridad en la jornada de hoy para que la actividad pueda desarrollarse como estaba prevista.

Raúl Fioretti, titular de la Cámara, sostuvo que el ánimo de los comerciantes es abrir las puertas de los negocios pero "no sabemos cómo será la actitud de la gente que tendrá temor en salir a la calle por estos lamentables hechos sucedidos. Necesitamos el compromiso del poder político de que esto no se repita".

Por su parte, desde la Unión Tranviarios Automotor (UTA) su secretario general, César González, sostuvo que anoche a partir de las 23.00 se suspendió el servicio de ómnibus debido a que cinco unidades fueron atacadas por lo que se quiso preservar la integridad de choferes y usuarios.

En tanto, el servicio será prestado con normalidad hoy, mientras que los taxis circularon como lo hacen habitualmente desde anoche.

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