Monseñor Eduardo María Taussig habló con la prensa sureña, mientras el nuevo arzobispo de Mendoza, Carlos María Franzini, aún no se expresa oficialmente.
"Es como cuando un abuelo deja ya el intenso trajinar y cede todo a sus descendientes", comentó, para graficar la decisión de Benedicto con respecto a la Iglesia.
Remarcó también la importancia que Benedicto XVI le da a la oración, dado que desde el 28 de febrero, cuando efectivamente se produzca su dimisión, se retirará a un monasterio contemplativo para, desde allí, orando, seguir sirviendo a la Iglesia.
De acuerdo al Derecho Canónico, cualquier bautizado puede llegar a ser Papa, elegido por los cardenales. Pero, en la práctica -y por sus trayectorias y conocimientos- surge de entre los cardenales el nuevo jefe del Catolicismo.
Ante la pregunta obligada sobre si le gustaría que fuera electo un argentino, o al menos sudamericano (continente donde se congrega la mayor cantidad de católicos en el mundo), Monseñor Taussig asintió considerando los afectos y orgullo de tratarse de algún compatriota. Pero inmediatamente aclaró que puede serlo de cualquier país. "Todos querrán que sea del suyo, tanto americanos como europeos, africanos o asiáticos".

Comentá la nota