"A la Primera no la podés subestimar…"

En su regreso al equipo, Rodrigo Braña señaló que sabían que no iba a ser fácil esta temporada para el Cervecero y destacó haber sumado frente a Rafaela

 

El Chapu Braña volvió como siempre. Dos meses después de la lesión sufrida ante Godoy Cruz por la 2da.fecha del campeonato de Primera División, el emblema Cervecero retomó su contacto con la pelota en muy buen nivel.  En el partido ante Atlético de Rafaela, el aguante le dio hasta los 57 minutos, cuando le dejó su lugar a Nicolás Cabrera.   Lo más importante fue que la rodilla derecha, donde hacía 60 días había sufrido un esguince grado uno, respondió sin ningún problema. "Por suerte me sentí bien. Hacía mucho que no jugaba y me fui contento porque no tuve problemas. Me tengo que poner mejor para poder jugar el próximo domingo todo el partido", se propuso el mediocampista.  El futuro rival del Cervecero será Estudiantes, donde Braña dejó una huella y seguro le esperará -como ocurrió siempre- una ovación en el estadio Ciudad de La Plata.  Lo principal para el Chapu será que en el transcurso de la semana que hoy iniciará junto al resto de sus compañeros, siga ganando minutos de su recuperación. "Me sentí bien frente a Rafaela pero estuve mucho tiempo parado y estoy contento por haber vuelto a jugar que es para lo que uno se prepara. La idea ahora pasa por, de a poco, ir metiéndome y jugando un poco más para poder aguantar todo el partido".  Con relación al último encuentro jugado en el Centenario, resaltó la labor del equipo: "yo lo vi bien a Quilmes, tuvimos varias situaciones de gol que no pudimos concretar ante un rival que se sabe cerrar y juega bien; los anulamos y no nos llegaron. Rafaela, más allá de lo que se piense, si nos ganaba se prendía en la lucha por la punta. Cuando no se puede ganar, lo importante es sumar, aunque sea con un empate".  Además, destacó la actuación que tuvo la última línea del conjunto dirigido por Pablo Quattrocchi. "Estuvo muy bien la defensa, enfrentamos a un equipo que tiene delanteros importantes como Albertengo y González. Casi que nos jugaron con tres puntas y nosotros no tuvimos problemas, que recuerde no hubo jugadas de peligro para ellos. Los controlamos muy bien pero cuando venís mal esta clase de partidos lo terminas perdiendo. Más allá que no lo ganamos, nos llevamos un punto; hay que seguir, fácil no va a ser".   También se lamentó por la cantidad de lesiones que suma el plantel y especialmente por que la última que sufrió Nicolás Cabrera que le impidió al entrenador poder hacer otra variante, ya que debió reemplazarlo al mediocampista por otro jugador de características similares como Nicolás Enqui López.  "La verdad es que no ligamos una con las lesiones. Entró Nico (Cabrera) y también salió lesionado, porque ahí perdimos un cambio. Aunque parezca un detalle todo influye, porque no nos dejó meter otro delantero o alguna variante  más ofensiva".

Lo sabían…

  El capitán del Cervecero no se mostró sorprendido por la campaña que viene realizando el equipo, aunque señaló que el deseo de todos los jugadores pasa por estar ante otra realidad.  "Teníamos claro que podemos hacer mucho mejor las cosas de lo que lo hicimos hasta ahora; queremos estar mucho más arriba pero cuando las cosas vienen así hay que tratar de meter y de lucharla. Sabíamos que no iba a ser fácil, a la Primera División no la podés subestimar. Hay equipos que tienen jugadores de jerarquía. Nosotros nos tenemos que acomodar, con un grupo de chicos que están dando sus primeros pasos. No es excusa, es la realidad".  Dentro de este análisis elogió a los juveniles que participaron del partido ante Rafaela. "Los chicos tuvieron un gran rendimiento como Lucas Suárez, Alan Alegre y Leonel Bontempo. En sí la defensa jugó muy bien, también así lo hizo Joel Carli".  Con sus 35 años y una carrrera brillante sobre su espaldas, el Chapu es el símbolo de Quilmes y un espejo donde los más jóvenes pueden mirarse.  Asumió con responsabilidad su rol de referente del plantel Cervecero y se lo nota enérgico a la hora de darles indicaciones dentro del campo de juego.     "Hay que tenerlos cortitos, cuando yo era pibe me tenían cagando. Es la manera de transmitir lo que a uno le llegó de los compañeros que tuvo, para volcárselo y puedan vivir del fútbol, ser buena gente, ser exitoso en lo deportivo y para que tengan una linda carrera".  Además, opinó que el campeonato de Primera División hasta el momento no tiene grandes diferencias entre sus participantes y que hay resultados sorpresivos fecha tras fecha. "No hay un equipo distinto. Todos son parejos y los partidos son muy raros. Un día un equipo gana 3 a 0 y al otro partido no tiene un buen rendimiento y pierde con cualquiera".   Quilmes acumuló ante la Crema 6 encuentros sin ganar en el certamen, con 3 empates y 3 derrotas. "La idea nuestra es poder ganar pero siempre hay que llevarse algo, no sólo por lo numérico sino también por la cabeza nuestra. No es lo mismo volver a entrenar cuando hiciste todo el desgaste y perdes que cuando lo hiciste y pudiste sumar un punto. Hay que afirmarse a las cosas positivas".

El aporte no pudo ser mucho

  A pesar de su deseo, por culpa de la lesión poco pudo aportar Rodrigo Chapu Braña en lo que va de esta temporada. Tan sólo estuvo en cancha en dos de los doce partidos que jugó el equipo Cervecero en el Campeonato de Primera División (tampoco estuvo en el encuentro de Copa Argentina ante Banfield).   Por razones físicas tampoco pudo completar en su totalidad ninguno de esos dos partidos que jugó frente a Godoy Cruz y el del viernes pasado ante Atlético de Rafaela, ambos en el estadio Centenario.  Sin embargo, en la temporada pasada cuando regresó al QAC tras su exitoso paso por Estudiantes de la Plata, el Chapu jugó 28 de los 38 partidos que disputó Quilmes y lo hizo en igual cantidad de encuentros en cada uno de los dos torneos (14 sobre 19 en el Torneo Inicial y 14 sobre 19 en el Torneo Final), siendo pieza fundamental en el último tramo del segundo certamen donde el equipo consiguió de manera milagrosa mantenerse en Primera.  El Chapu Braña, surgido de la cantera del Cervecero, en total jugó 209 partidos con la camiseta de Quilmes, donde gritó 16 goles.

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