Se trata de 610 armas judicializadas que son réplicas o que funcionan con aire comprimido o con gas. En tanto que hay 4.100 armas de fuego reales decomisadas que serán enviadas al RENAR en Buenos Aires.
En una metalúrgica de Ciudad se mostró cómo se reducen a restos de plástico y metal las llamadas armas impropias, que son réplicas o funcionan con aire comprimido o con gas.
El procedimiento se realizó en Industrias Viazzo, ubicada sobre calle Videla Correa, donde se colocaron las armas en una máquina que las aplastó en su totalidad con una prensa hidráulica, dejándola inutilizables.
Participaron altos funcionarios de ambos poderes, entre ellos el gobernador Francisco Pérez y el presidente de la Suprema Corte de Justicia mendocina, Pedro Llorente.
El mandatario provincial manifestó que "son elementos en situación de riesgo permanentemente", recordando el reciente robo de la corona vendimial de una joyería céntrica.
Si bien se trata de armas impropias, aseguró que "la gente que es víctima de delitos no sabe el nivel de peligrosidad del arma que usa el asaltante". "Realizamos este acto porque siempre se pone un manto de lo que se hace con las armas y las drogas luego de que son secuestradas", explicó.
Por su parte, el juez Llorente detalló que la medida "es parte de un plan de desarme nacional. Nosotros hemos acordado con el Ejecutivo resolver problemas de la sociedad y esto hace a la seguridad de la provincia".
Sin brindar detalles numéricos, calificó de "importante" la cantidad de delitos que se producen en la provincia donde median armas de fuego.
"Tenemos que mandar un mensaje hacia la sociedad, estamos diciendo que queremos sacarles las armas a los delincuentes", concluyó
Los números del "Plan de desarme y destrucción de armas"
En la jornada de este martes se destruyeron un total de 610 armas impropias que habían sido secuestradas. Estas representan el 10 por ciento de los delitos que se efectúan en la provincia.
Sin embargo, hay 4.100 armas de fuego reales decomisadas que serán enviadas a Buenos Aires a mediados de julio, donde el Registro Nacional de Armas (RENAR) procederá a eliminarlas del circuito delictivo.
Según detallo el ministro de Seguridad, Carlos Aranda, en lo que va del 2013 se incautaron 600 armas de fuego en la provincia - incluyendo réplicas – y en los últimos 10 años el número asciende a 13 mil.
En tanto que durante el 2013 se llevará a cabo una segunda etapa de desarme voluntario, la cual tuvo su inicio hace una década.
"En Mendoza nunca se ha hecho una destrucción como la de ahora", sentenció Aranda.
Además de gobernador, el ministro y el presidente de la Corte local, también participaron del acto el ministro de Gobierno, Félix González, el coordinador del RENAR, Carlos Fernández y la subsecretaria de Justicia, Romina Ronda.


Comentá la nota