La primera excepción del ex tupamaro presidente

Por primera vez desde que asumió la presidencia de Uruguay, José "Pepe" Mujica ordenó a la Justicia continuar la investigación por el asesinato del militante Roberto Gomensoro en 1973. En 1987 el presidente Julio María Sanguinetti incluyó el caso en la Ley de Caducidad y archivó la causa. Ahora Mujica, 23 años después, resolvió hacer uso del artículo que permite excepciones a la amnistía.
Gomensoro fue un militante del Movimiento 26 de Marzo y desapareció el 13 de marzo de 1973, unos meses antes del inicio del régimen militar. Su cuerpo fue hallado unos días después flotando en un lago cerca del Batallón de Ingenieros Nº 3 del Ejército, atado con gruesos alambres y rodeado de una malla de alambre, asegurado a tres pesadas piedras con la intención de "fondearlo" en el agua.

Tras ser enterrado como cadáver NN, Gomensoro volvió a desaparecer en 2001, cuando su tumba fue profanada una semana antes de que el Serpaj (Servicio Paz y Justicia) realizara la exhumación del cuerpo para su identificación. Finalmente, el militante pudo ser reconocido en 2002 a partir de un examen de ADN sobre su cráneo, que había quedado en manos de un médico forense policial, quien lo tenía expuesto en su consultorio.

La decisión de Mujica es la respuesta a un pedido de la jueza Lilián Elorriburu para que el Ejecutivo se pronuncie acerca del caso, incluido en la Ley de Caducidad desde el 16 de octubre de 1987, cuando Sanguinetti ordenó archivar la denuncia radicada el 9 de junio de 1985 por la madre de Gomensoro, Marta Josman.

La norma que impide juzgar a los responsables de secuestros y torturas fue ratificada por la sociedad uruguaya en dos ocasiones. El último plebiscito se realizó en 2009, en simultáneo con las elecciones nacionales que consagraron al ex guerrillero como presidente. La excepción a la que echó manó Mujica está contemplada en el artículo cuarto de la ley y fue utilizada por el ex presidente Tabaré Vázquez en distintas oportunidades. Así, quedaron fuera del perdón los casos por el homicidio de los ex legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz y por el secuestro y desaparición de María Claudia Irureta García, nuera del poeta Juan Gelman

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