Se instalará en la Ciudad Universitaria de Córdoba, y estiman que comenzará a funcionar en mayo. Fue fabricado por el Invap y es el primero de una serie de 12.
A más tardar en el mes de mayo se instalará el primer Radar Meteorológico Argentino (RMA-1), de diseño y fabricación nacional, que comenzará a prestar servicio y brindar datos desde la ciudad de Córdoba. El RAM-1 fue desarrollado por el Invap y es el primero de una serie de 12 aparatos del Sistema Nacional de Radares Meteorológicos (Sinarame), que incluyó la creación de un centro operativo en la Ciudad de Buenos Aires, que concentrará toda la información.
Esto vendrá a suplantar “un hueco enorme de información que tiene gran importancia en la formación de tormentas que se generan en Córdoba, y que después se mueven hacia Santiago del Estero y al norte de Santa Fe”, explicaron los desarrolladores del radar. Es por eso que el aparato estará funcionando en la Ciudad Universitaria de la UNC, desde donde se proveerá información meteorológica al norte y centro del país, siendo nuestra provincia una de las más beneficiadas.
El espacio en el que se encontrará el radar cuenta con una torre de 33 metros de altura, sobre la que se ubica el radomo, una esfera de apariencia similar a una pelota de fútbol, que protege al radar. La torre y el radomo suman 39 metros de altura.
Este radar tiene una tecnología similar a la de los más modernos de origen importado que tiene actualmente el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). “Es un radar polarimétrico, transmite en dos polarizaciones, por lo que de acuerdo a la forma y la orientación con que vuelve la onda se puede saber si el objeto es alargado horizontal o verticalmente”, indicaron desde el Laboratorio de Atmósfera de la UNC. Así, los meteorólogos podrán saber por la forma si los objetos que detecta el radar son gotas de agua asociadas a lluvia, granizo, nieve, cristales de hielo o polvo.
El radar está en un período de prueba de las distintas partes y se estima que en mayo ya podrá brindar datos. Además de prestar servicio para los pronósticos, también facilitará el desarrollo de actividades de investigación. Asimismo, dará más seguridad a la aeronavegación, por su capacidad para advertir cortantes de viento en aeropuertos, situaciones en las que el aire se mueve en capas, las que se desplazan en distintas velocidades y pueden afectar el despegue y aterrizaje de aviones.
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