A medida que se acercan las elecciones primarias, crecen las dudas y las preguntas de los ciudadanos sobre diversos aspectos de esta instancia en las urnas, dado que se trata del debut de un nuevo sistema.
Y en ese marco, los interrogantes más reiterados se refieren a si, por tratarse de comicios internos, hay que votar precandidatos de un solo sector electoral o pueden "mezclarse" aspirantes de distintas fuerzas, así como a la cantidad de boletas "muy parecidas" que habrá el domingo en los cuartos oscuros.
La primera duda se despeja teniendo en cuenta que, en el plano de "opciones políticas", el sistema de internas funciona igual que el de los comicios generales que rige desde siempre. Es decir, no es obligatorio votar únicamente en la interna de un solo partido.
UN CUARTO OSCURO, TODAS LAS BOLETAS
De hecho, las boletas de las fuerzas que presentan precandidatos estarán todas en un único cuarto oscuro, para que -como en elecciones anteriores-, el elector pueda votar, recurriendo al mecanismo de corte de boletas, por prepostulantes de distintos partidos, si su decisión pasa por el perfil de los precandidatos más que por la elección de espacios electorales.
Como se sabe, en los comicios del domingo se definirán en el territorio bonaerense los postulantes para seis categorías de cargos: 1) presidente y vice; 2) senadores nacionales por la Provincia; 3) diputados nacionales por la Provincia; 4) gobernador y vice; 5) legisladores provinciales; y 6) intendente, en una lista que también contiene los candidatos a concejales y a consejeros escolares.
ALTERNATIVAS
Concretamente, se puede votar por el precandidato a presidente de un partido A, por el prepostulante a gobernador de un partido B; por la lista de aspirantes a legisladores provinciales de un partido C; etc. Las combinaciones posibles son numerosas. También, desde ya, se puede optar por votar la boleta completa de una fuerza; o votar candidatos de algunas categorías y no de otras (por ejemplo, sufragar sólo por presidente e intendente, de un mismo o de diferentes partidos).
Así, en ese esquema, por cada una de las seis categorías se pueden elegir listas de otros tantos partidos diferentes, de modo que en la máxima diversidad posible, los ciudadanos pueden votar la nómina presidencial del Partido A; la lista de senadores nacionales del Partido B; la de diputados nacionales del Partido C; la de gobernador del Partido D; la de legisladores provinciales del Partido E; y la de intendente del Partido F.
El tema es que cada fuerza presenta en los cuartos oscuros las listas de las seis categorías de cargos en una sola boleta, aunque gráficamente "separadas" por líneas de puntos, de manera que para "armar" votos con candidatos de diferentes fuerzas hay que "cortar" por esas líneas y separar los que se quiere elegir.
Estas opciones, vale señalar, requieren evitar "errores" fáciles de cometer si no se conoce bien el esquema y por su propia complejidad: no se pueden votar dos precandidatos a un mismo cargo (presidente, por ejemplo) de distintos partidos, porque en ese caso el sufragio será anulado.
EL VOTO CONFUSION
Pero, además, este comicio tendrá diferencias con los tradicionales por tratarse, justamente, de una instancia de selección de candidatos. En rigor, todas las fuerzas presentan candidatos únicos a presidente, a senadores nacionales y a diputados nacionales, así como para gobernador con excepción, en esa categoría, del oficialismo.
La mayoría presenta también listas únicas para legisladores provinciales pero varias fuerzas proponen dos o más precandidatos para intendente en muchos municipios, en especial el oficialista Frente para la Victoria, el duhaldista Frente Popular y la Udeso de la alianza Alfonsín-De Narváez.
Asimismo, el oficialismo presenta listas "adheridas" (colectoras), en un caso para los cargos de gobernador, legisladores provinciales e intendentes, y en varios otros para intendente. Y las boletas de esas variantes estarán encabezadas por las listas "mayores" de candidatos del oficialismo (empezando por la presidencial).
Estas "internas reales" y colectoras harán, entonces, que en algunos municipios haya varias boletas encabezadas por un mismo candidato presidencial (Cristina, por ejemplo) y con las mismas nóminas para varias categorías, pero que en el sexto y último tramo (el del prepostulante a intendente) proponen listas diferentes.
Y esa situación puede generar confusiones, a partir de pensar que cualquier boleta encabezada por un determinado aspirante presidencial lleva el precandidato a intendente de ese sector que el votante quiere elegir. Un riesgo que obliga mirar detenidamente todos los tramos de las boletas.
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