Pérez Galimberti dijo que no hay pruebas suficientes y que la acusación apeló a la pasión y emociones

Pérez Galimberti dijo que no hay pruebas suficientes y que la acusación apeló a la pasión y emociones
Tras solicitar la autorización a la Presidencia para dirigirse de pie a los miembros de la Sala de Juzgar de la Legislatura, Alfredo Pérez Galimberti (Defensor General Adjunto de la Defensoría Pública del Chubut) desarrolló un exhaustivo alegato para sostener que en realidad no hay elementos probatorios concretos para la destitución de Panizzi, y adujo que los acusadores apelaron a la pasión y las emociones para dar contenido a sus alegatos.

Asimismo, el defensor hizo hincapié en que no se registran testigos que corroboren las acusaciones de maltrato respecto de incidentes con Panizzi que se denunciaron durante los testimonios de quienes comparecieron a propuesta de la acusación.

Durante el desarrollo de su alegato, Pérez Galimberti aludió al interés de Panizzi por la cuestión institucional, más allá de las diferencias personales.

“Yo pregunto, cuánto de racionalidad hay si uno pide la custodia personal porque tuvo un problema donde no llegó al contacto físico, porque se refirió como un pechón, es decir se tocaron en el pecho, en el año 2006, y tengo que referir porque no es posible obviarlo, que el doctor Royer dijo que llegó a la puerta y llamó a la Policía, y tenemos que pensar que lo hizo de modo estentóreo”, comentó en un relato el abogado defensor, quien contrastó aquella denuncia con el testimonio de una funcionaria con más de diez años en el ámbito judicial.

Tras citar que sólo la funcionaria dijo que había escuchado “un todo de voz elevado”, Pérez Galimberti expuso reflexivamente que “la señora podría haber olvidado que un ministro de la Corte salió del despecho gritando “llamen a la Policía” e infirió el defensor que, francamente, no cree que esa funcionaria haya mentido en su testimonio y haber ocultado lo que sabía.

“De manera que no tengo manera de pensar que la manifestación del doctor Royer se corrobore. Así que tenemos una conjetura, otra conjetura, y ambas pretenden respaldarse mutuamente: Pasutti quiere testificar sobre lo que le pasa a Royer, y Royer lo que le pasa a Pasutti, y ninguno de los dos puede hacerlo porque ninguno estuvo presente en esas circunstancias”, afirmó Pérez Galimberti, quien enfatizó que “nadie estuvo presente, salvo los interesados, que tienen firmes versiones encontradas”.

“Manifestaciones de Panizzi: Ustedes están enojados por la causa en Fiscalía. Hay que reflexionar contra este conflicto interpersonal y lograr una concordia por el bien de la institucionalidad de este Superior Tribunal”, citó ilustrativamente la defensa.

“Estos son los hechos de violencia que se le reprochan al doctor Panizzi, y ustedes coincidirán conmigo que no hay pruebas para sostenerlo”, sostuvo Pérez Galimberti, quien se refirió a la valoración de evidencias de pruebas en distintos sistemas judiciales.

Recorriendo aspectos concernientes de la literatura jurídica en diversos países, el profesional infirió que “de modo tal que si la regla es que los denunciantes no son buenos testigos, y que la regla universal es que un solo testigo no puede probar”, recordando que no se trata de una regla nueva sino que está escrito en el Código Amurabis, esa piedra negra que está en el Louvre (París), que es de los sumerios, y está escrito en las reglas de los romanos, y lo podemos encontrar en los 5 primeros libros del Antiguo Testamento, en el Deuteronomio está la regla que un testigo no prueba, hacen falta dos”.

“De modo tal que un testigo, que además es denunciante, no puede probar un hecho, es absolutamente imposible desde el mundo racional y de las pruebas legales que ustedes aplican, porque esto es un juicio, aunque sea político”, afirmó el letrado defensor ante la atenta mirada de miembros de la Sala de Juzgar.

“Si ustedes hicieran caso a la acusación y prescindieran de toda consideración personal, entonces tenemos que decir que la política no tiene consideraciones racionales. Este es un juicio racional, donde debe probarse si un hombre cometió un hecho, o no cometió, luego si se tiene el hecho por probado, pueden valorarlo libremente porque no funciona el principio de legalidad. Si ustedes tuvieran por probado libremente que el doctor Panizzi golpeó a 3 ó 4 personas, ustedes pueden decir entonces que hay un mal desempeño. Como decíamos al principio, no hay manera de probar todas las conductas en un códice”, adujo el defensor.

“En todos los procedimientos racionales, para llegar a que el hecho sea probado, son revisables por tribunales de justicia, por eso hay que ser muy prolijos y cuidadosos cuando se manipulan estas herramientas tan delicadas de remoción de jueces, y de los jueces más relevantes de la provincia”, precisó P. Galimberti.

Al respecto, aludió a consecuencias institucionales por caso la destitución vía juicio político del entonces Procurador General de la Provincia, Dr. Eduardo Samamé, cuya sentencia fue declarada nula por el STJ.

“Nunca habló de maltrato laboral”

Respecto de la relación personal de magistrado acusado con la ex relatora, dra. Arrigone, el dr. Pérez Galimberti respondió a las críticas de la acusación, puntualizando que no dudó de la legitimidad del concurso y reconoció su especialización en Derecho Penal donde es docente universitario el funcionario judicial que dijo tener las mejores referencias intelectuales y capacidad de la citada profesional.

El defensor consideró que la relación del magistrado acusado y dicha profesional no era secreta sino conocida por sus amistades, refirió que al contarse esa relación, la doctora en el 2009 pasa a la Sala Civil, con excelente desempeño y hace poco que cambió de función, y entonces Pérez Galimberti aseveró que “nunca, jamás, habló de maltrato laboral, nunca denunció que le pidieran que renunciara porque estaba embarazada, esto jamás pasó, nunca se lo contó a ninguno de los secretarios del Tribunal con los que convivía, nunca se lo contó a las otras personas del Tribunal, nunca se lo contó al Dr. Ferreyra que le ofreció acogerla en su Secretaría y que da clases hace cuatro años, dos veces por semana, con ella”.

“Nunca se lo contó a nadie hasta que le dijo a la Comisión Investigadora que ella debió irse porque estaba embarazada y el doctor Panizzi le dijo que se fuera, sin mencionar que había tenido una relación de pareja con el doctor Panizzi durante meses o un año. Ahora bien, les parece que una relación de pareja que se rompe, si las dos personas no son digamos de un temple extraordinario, genera problemas”, refirió P. Galimberti, quien hizo referencia a dichos del doctor Panizzi que la dra. Arrigone no le hablaba y no podía tener más trato con ella, y la doctora dijo que Panizzi le exigía en gramática y ortografía, y que la discusión más fuerte que tuvo fue en un expediente sobre lo cual el magistrado le pidió que hiciera tres veces el relato de los hechos. ¿Les parece que esto es significativo?, planteó la defensa que trajo a colación que ante otros casos de empleadas embarazadas que fueron felicitadas por el Dr. Panizzi.

“¿Sobre qué base racional ustedes pueden inferir que la manifestación que la Dra. Arrigone es cierta, porque si no tenemos ningún testigo de esa conversación?”, planteó reflexivamente, señalando que no hay manera legal de tratar el tema vinculado con la citada funcionaria judicial, por afectación de la congruencia.

Concluido el alegado de la defensa, formuló una réplica el diputado acusador Roberto Risso endilgando la intención del defensor de influir en la Sala de Juzgar con respecto a posibles consecuencias institucionales ante alguna destitución del magistrado, al tiempo que el acusador significó aspectos del daño institucional y personal provocado que se reflejó en este juicio político, a su vez, el defensor Pérez Galimberti refutó que no era así e insistió en que no era suficiente una acusación y recalcó que el sistema de garantías está basado en reglas formales estrictas que no pueden ser suplidas después.

Comentá la nota