El intendente brindó una conferencia de prensa donde se refirió al tema de su posible renuncia tras lo cual confirmó su continuidad al frente del Ejecutivo y ratificó a los integrantes de su gabinete, aunque anunció cambios en algunas áreas específicas. Dijo: "Recibí llamados pidiendo que no me vaya", como anticipó La Vanguardia el fin de semana en el análisis político después de la elección.
El análisis. Pese a los esfuerzos por mostrarse fuerte en la derrota y en la adversidad, a esta altura llaman poderosamente la atención algunos de los argumentos que exhibió el intendente en la conferencia de prensa de este martes al referirse a su "posible renuncia", cuestión que, en verdad, y como adelantó La Vanguardia el fin de semana- nunco estuvo en discusión y fue claramente establecida como parte de una estrategia para medir la respuesta de la gente ante una situación límite sustentada por el revés electoral. En este contexto, parece contradictorio que el intendente no analice en profundidad el mensaje de las urnas, -un 70 por ciento no votó por el oficialismo- para hacer cambios importantes y timonear en medio de la tormenta, y si escuche con más atención los mensajes y llamados telefónicos de personas que estan "distantes" del entorno del intendente, aunque extrañamente tienen llegada directa con el jefe comunal. Por otra parte, desde que comenzó la campaña electoral se dijo que se plebiscitaba la gestión, pero tras el resultado de las urnas ya no se plebiscitó el gobierno, sino que el análisis que hace el intendente es que la gente votó en contra de Kirchner, pero no de la gestión local. Ahora, habrá que ver cómo avanza el intendente con su gestión en medio de un escenario que cambió radicalmente y que seguramente obligará a redoblar los esfuerzos para mantener el curso de un gobierno que necesita de un nuevo impulso y otro perfil para afontar los próximos dos años de gestión que tiene por delante.
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