En su segundo año de producción de biodiésel y harinas de alta calidad proteica, la planta de Viluco, AG Energy, radicada en Frías y propiedad del grupo Lucci espera procesar este año un mínimo de 600 mil toneladas de soja, el doble del año pasado, además de una nueva inversión de U$s10 millones destinada a una planta de tratamiento de efluentes y a la ampliación de la capacidad instalada de la fábrica.
¿Qué solución le darán al vertido de efluentes del proceso productivo?
Estamos trabajando en el desarrollo y construcción en la planta de tratamientos de efluentes, por lo cual este es un emprendimiento en el que se va a invertir entre 4 y 5 millones de dólares por año, como una forma habitual de mantener y acrecentar la capacidad de generar valor.
¿Por qué la planta de tratamiento de efluentes se proyectó en forma posterior a la radicación de la industria?
El proceso es normal. Una industria no termina de determinar bien qué efluente va a producir hasta que no está en marcha. Cuando está en marcha se tipifica el efluente, es decir hay que hacer las mediciones físicas y químicas que van a permitir la planta de tratamiento a medida científica que va a ser capaz de tratarlo. Y por otro lado la medición del volumen del efluente de una planta industrial está en estrecha relación con su buen manejo. Ello depende de la capacitación del personal y del ajuste de la maquinaria.Ya hemos contratado una empresa como la proveedora del conocimiento y la tecnología que desarrolló la planta de tratamiento de la aceitera Vicentín. Estamos por comenzar las obras civiles que luego van a recibir toda la parte metalmecánica, eléctrica y electrónica de la planta para tratar el efluente en mejor medida.
¿Qué tipo de efluentes arroja la planta?
No es otra cosa que agua de lavado de los equipos que arrastra algo de materia orgánica, algo de aceite y polvillo que viene de la actividad natural de la planta, de la harina de la soja, de la cáscara de la soja o del manipuleo de la soja. Nuestro efluente de ninguna manera puede ser catalogado de peligroso, porque no lo es. Lo que tenemos que hacer en nuestra planta de tratamiento es un sistema eficaz capaz de recuperar cualquier sustancia orgánica que esté en el efluente. Es decir, cualquier grasa o aceite que pudiese estar flotando.
Estas grasas y aceites ya son recuperadas por nosotros y van a una pileta de recuperación, desde donde estamos extrayendo productos que vienen a retirar las cementeras para quemar en sus hornos.
¿Cuándo estaría funcionando a pleno esta planta de tratamiento?
Nosotros venimos trabajando junto con la Secretaría de Medio Ambiente de la provincia y juntos logramos adherir al PRI, (Plan de Reconversión Industrial) que promueve la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación. Ya hemos hecho la presentación de nuestro plan ambiental amparado por el PRI. Está estructurado a 3 años, pero ya está en marcha. Falta el último eslabón que es la construcción de la planta, para garantizar que el efluente que vamos a volcar sea un efluente dentro de los parámetros de la ley. Es lo más dificultoso y de mayor inversión. Vamos a invertir U$S 2 millones y esperamos tenerla funcionando en el segundo semestre de 2012.
,¿De dónde obtiene la planta el agua que necesita para funcionar?
La planta utiliza agua básicamente para enfriar sus procesos térmicos a través de enfriadores de placa o torres de enfriamiento. La obtenemos del subsuelo. Tenemos tres pozos en la planta de las cuales dos están activos y uno es de reserva. Estamos en el orden de los 100 m3. Tratamos de recuperar la mayor cantidad de agua por la vía de los enfriadores, pero siempre hay un agua que va levantando temperatura y esa agua se depone en nuestro curso de efluente.
¿No hay peligro en que el uso intensivo de agua genere problemas futuros a Frías?
Absolutamente. Primero no estamos cerca, estamos a 7-8 kilómetros de Frías y la municipalidad se debería preocupar siempre de que en los alrededores de un plan de Parque Industrial no existan asentamientos urbanos. Insisto en esto porque ya hay algunos movimientos que se ven en ese sentido. Por otro lado, los pozos de agua más que del consumo dependen de la reposición de la cuenca y la reposición de la cuenca depende de la lluvia anual. Nosotros acá estamos bastante cerca de las serranías que es donde se produce la recarga anual de la cuenca y creo que no existe ese riesgo, a no ser que a futuro podamos caer en una sequía muy importante, que si ese extremo se diera estaría afectada la producción de materia prima de modo relevante. Así que no veo un peligro por ese lado. Por otro lado, el agua que extraemos a partir de la planta de tratamiento va a mejorar y mucho. Podría ser un agua capitalizable aguas abajo para irrigar producción. Entonces, en vez de dejarla llegar al río a futuro, bien se podría levantarla e irrigar algunas producciones locales.
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