Previsibles elogios y críticas a Sapag

Diputados oficialistas y de la oposición dieron su opinión sobre el contenido del discurso pronunciado por el gobernador Jorge Sapag, este sábado, en la Legislatura neuquina:

Jesús Escobar (Libres del Sur): El Gobernador tuvo una buena y una mala. La buena fue que nos dio la razón en presentar la ley para el uso del agua en la extracción de recursos no convencionales. La mala, que no propuso la creación del Ministerio de Medio ambiente tal cual venimos sosteniendo hace tiempo, para modernizar al Estado neuquino y dar jerarquía al Ministerio en materia de preservación.

Beatriz Kreitman (Coalición Cívica-ARI): Hizo un discurso como si éste fuese su inicio de su mandato, pero él representa a un partido que gobierna esta provincia desde hace más de 50 años, y además es su segunda gestión. Su discurso fue repetitivo, con muchas expresiones de buenos deseos, con conceptos principistas que pueden ser compartidos, pero que no se practican.

Luis Sapag (MPN) : Fue el mejor discurso que ha dado en el último tiempo el Gobernador, ya que analizó en primer término la coyuntura actual dando respuestas a cada problemática, y por otra parte se explayó proyectando a futuro.

José Russo (MPN): El Gobernador dio cuentas de que piensa en la gente, comenzó y finalizó el discurso hablando de personas con ejemplos cotidianos de habitantes de esta provincia. Le habló a los neuquinos, no solo a los funcionarios, a todos los que construyen la provincia día a día.

Raúl Podestá (Frente Grande-Nuevo Encuentro): Sapag enumeró una mayoría de obras nacionales, queda claro y evidente el acompañamiento que el gobierno nacional hace a la gestión de Sapag en Neuquén. Pero el discurso inaugural debería darnos una idea global del rumbo de la provincia. Esta provincia va a tener un impacto muy fuerte de la inversión hidrocarburífera, con recursos contingentes, no permanentes, y deberíamos (haber tenido) en el discurso un plan integral.

Angélica Laguna (Frente de Izquierda y los Trabajadores): Sapag se olvidó de los grandes problemas del pueblo de la provincia. Desde el comienzo del discurso describió una realidad surrealista, por ejemplo habló de viviendas y no dijo que 40.000 familias no tienen casa, habló del obrero de la construcción que camina hacia su trabajo y no dijo que su salario es de hambre y se accidentan diariamente porque no hay controles de las condiciones laborales, habló del médico del hospital y no dijo que los hospitales están vaciados, habló de la mujer que compra útiles para su hijo y no dijo que la tercera parte de las familias no pueden comprar los útiles para el comienzo escolar.

Comentá la nota