Los concejales impulsan duplicar el presupuesto participativo.
El presupuesto participativo volvió al centro de la escena. Esta vez con una propuesta que viene de la mano de la oposición y que tiene el apoyo de un grupo de vecinalistas. Ayer los concejales de Libres del Sur y de ARI presentaron un proyecto de ordenanza que pretende duplicar el monto que actualmente recibe cada una de las comisiones barriales.
La idea no pareció caer muy bien en el Ejecutivo Municipal. El secretario de Hacienda, José Luis Artaza, manifestó que, si bien no conoce los detalles del articulado, incrementar los fondos no es una propuesta que se piensa acompañar (ver aparte).
El proyecto plantea pasar de un monto equivalente al 10 por ciento de las tasas por Servicio a la Propiedad Inmueble y por Inspección e Higiene de Baldíos a un 20 por ciento. Según se detalló, en el último año se entregaron 150 mil pesos por vecinal, y si el proyecto prospera en el Concejo Deliberante cada comisión recibiría como mínimo 300 mil pesos.
Otro de los puntos plantea desburocratizar los trámites para agilizar la ejecución de los proyectos y, por otro lado, propone acumular el dinero, ya que actualmente si el monto anual destinado a la vecinal no se usa, el dinero se pierde.
Una de las novedades es que el dinero no se destine solo a obra pública, sino también a propuestas sociales, culturales y deportivas. Mercedes Lamarca, concejal de Libres del Sur, recordó que cuando se aprobó la ordenanza original hubo un largo debate y aclaró que la idea es mejorarlo teniendo en cuenta las experiencias que vivieron las vecinales y las necesidades que se plantearon con la puesta en práctica de este presupuesto.
“Como integrante desde hace bastante tiempo de una comisión vecinal creemos que se debe ampliar el direccionamiento para usar los fondos. Es importante que exista una herramienta que nos pueda ayudar a aquellos para desprenderse de lo que es obra pública y que sea ampliada a la parte social, deportiva, cultural, ya que actualmente no está cubierto ni por el municipio ni por la provincia”, dijo Juan Carlos Maidana, presidente de la Comisión Vecinal de Bardas Soleadas.
El dirigente barrial contó que, a pesar de poseer un espacio importante dentro de la vecinal, no tiene, por ejemplo, un profesor de educación física para dar clases gratuitas a los más chicos de ese sector de la ciudad.
Más sencillez
Otro de los temas que subrayaron como “importantes” es que se pueda acumular el dinero porque muchas veces los trámites son complicados y se extienden más de lo previsto. Otras veces no alcanza, entonces no se puede avanzar. “Buscamos que los trámites exigidos sean más sencillos para los vecinalistas. No podemos pedirles que se conviertan en técnicos para abordar los procedimiento de contratación de obra pública”, agregó Lamarca.
Sobre este aspecto, la presidenta de la comisión vecinal de Cumelén, Susana Gutiérrez, dijo que es difícil incluir a los pequeños trabajadores de los barrios en las obras planteadas con el presupuesto participativo.
“Para empezar una obra, por ejemplo de veredas perimetrales en una plaza, necesitás un monto para la compra de materiales, y el Municipio no te hace el primer desembolso hasta después de los dos meses; entonces, si no tiene un soporte económico para hacer la obra, no se puede avanzar y terminamos con la empresa que te dicen que están manifestando que tienen el respaldo, y así jorobás al monotributista que tenés en el barrio, que quiere laburar”, remarcó..
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