El presupuesto de la Universidad aumentó 33% y llegó a $ 495 millones

A eso debe sumarse el refuerzo que llega por fuera de la planilla oficial y que para la casa de altos estudios local implica otros $ 7 millones. También se agregan recursos propios y obras públicas

Con la aprobación del presupuesto nacional que el Senado convirtió en ley la semana pasada, la Universidad Nacional de Río Cuarto tuvo un fuerte incremento en sus fondos que para el año próximo alcanzarán los 495 millones de pesos.

Esto implica que en tan sólo tres años duplicó sus recursos. En 2011, la asignación total que había recibido la casa de altos estudios había sido de $ 231,5 millones.

Con respecto al año pasado, cuando le fueron girados 372 millones de pesos por presupuesto, el alza fue del 33%, por encima de cualquier parámetro inflacionario. Esto implica que hubo un aumento real de recursos para la institución educativa.

Pero esos no son todos los fondos que recibirá en el año. Por fuera de lo que aprobó el Congreso para el año próximo, debe computarse también el adicional que llega por un Anexo B. Esta planilla comenzó a liquidarse para intentar recomponer una vieja ecuación que en las universidades aún se intenta alcanzar y que implica un 85% de los recursos para salarios y un 15% para gastos de funcionamiento. En los últimos años, por presupuesto esa relación estuvo más cerca del 90% y 10%.

A partir de la aplicación del refuerzo, íntegramente destinado a funcionamiento, corrigió en parte esta situación. El año pasado, la planilla B le asignó -para el corriente ejercicio- unos 7 millones de pesos de acuerdo a la pauta de reparto del total de 400 millones que suma el conjunto de las universidades en este extra. Para 2014 las autoridades universitarias esperan una cifra al menos igual. Aunque quisieran que se liquide antes que este año, que quedó pendiente para el segundo semestre. Si esto se concreta entonces el presupuesto real superaría los 502 millones de pesos.

Para agregar a los recursos del presupuesto y los refuerzos, aparecen también los programas de mejoramiento que gira la Nación, que entre 2011 y 2012 aportaron unos 17 millones de pesos. Para este año, la proyección que se hace en el Rectorado es de al menos 7 millones de pesos más.

En otro escalón de ingresos es necesario computar también el dinero que genera la propia casa de altos estudios. Allí no sólo debe tenerse en cuenta la venta de servicios, sino también lo recaudado en el comedor universitario y los jardines de infantes. Aunque esos recursos se reinvierten en esos mismos espacios, también son fondos que evitan tomarlos de otro lugar. En 2012, los ingresos propios sumaron 12 millones de pesos -de los cuales las facultades fueron responsables de 2,9 millones de pesos-, mientras que en los primeros nueve meses de 2013 ya habían alcanzado los 8,5 millones de pesos. El comedor representó casi la mitad de esa cifra.

En 7 años se crearon 9 casas de altos estudios en el país

Junto al fuerte crecimiento de los recursos que tuvieron las universidades nacionales en los últimos años, también se dio en paralelo la creación de nuevas casas de altos estudios, muchas de las cuales se ubicaron en la zona del conurbano.

En total, entre el 2007 y el 2013 se incorporaron 9 centros educativos nuevos: Río Negro, Chaco Austral, Avellaneda, Del Oeste, Tierra del Fuego, Moreno, Arturo Jauretche, José Clemente Paz, Villa Mercedes.

En el mismo período el presupuesto universitario pasó de 3.800 millones a casi 30 mil millones previstos para el conjunto de 48 casas de altos estudios -en el ítem medios de comunicación audiovisual se destinan $ 20 millones-, algunas de ellas en formación y por lo tanto aún sin todo el personal y sin la totalidad de la infraestructura.

Incluso esto generó algún tipo de polémica a mitad de año cuando trascendió que los mayores incrementos de presupuesto estaba destinado a las nuevas universidades creadas durante la era K. Sin embargo, estas distorsiones tienen que ver, en su mayoría, con la nueva plantilla de personal y la nueva infraestructura que antes no existía.

“Se quiso hacer aparecer cierto privilegio sobre las nuevas universidades, pero la verdad es que nada de eso hubo. De lo contrario, el resto de las universidades lo hubiéramos planteado. En realidad lo que antes no existía o tenía un presupuesto mínimo, ahora comienza a tomar forma y entonces el crecimiento lógicamente es mayor”, señalaron fuentes universitarias.

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