Este lunes se realizó la primera sesión de trabajo de la comisión de Presupuesto y Hacienda - Aún es temprano para formular apreciaciones pero la controversia fundamental, como era de prever, se focalizará en el aumento de tasas, que el DEM fijó en el orden del 80 por ciento
Como hemos referido, el presupuesto municipal para el año próximo será de 52.472.800 millones de pesos, y para sostener sus aspectos fundamentales a la par que para abordar los puntos centrales de la norma estuvo en esta ocasión con Presupuesto y Hacienda Aníbal Aulino, ex secretario municipal de Hacienda y actual director de Tesorería, pero aún a cargo de los asuntos inherentes a la cartera económica de la comuna.
La ordenanza madre de la comuna incluye en la Fiscal e Impositiva un fuerte aumento de las tasas municipales -del orden general del 80 por ciento- pero contempla un importante aumento para los municipales, ya que su formulación implica elevar el básico del ingresante al proporcional de un salario mínimo, vital y móvil por cuarenta y cuatro horas semanales de trabajo. Esto elevará los básicos de los ingresantes a 1254 pesos.
En el mismo sentido, el presupuesto 2011 contempla la creación de una partida constituída con fondos propios para obras públicas, modalidad que nunca anteriormente había sido considerada en una norma presupuestaria.
Asimismo, además de los temas referidos, la presente norma presupuestaria incluye partidas para la adquisición de dos lotes en Rafael Obligado -donde será construída la estación de regulación de gas natural para la localidad- más la adquisición de maquinarias y vehículos para la secretaría de Obras y Servicios Viales.
LA NORMA
"Lo que nosotros pretendemos es presentar un presupuesto con la realidad de lo que necesita el municipio para pagar esos sueldos, que son sueldos dignos que el trabajador municipal se merece, y para poder tener una prestación de servicios aceptable", argumentó Aulino, en diálogo oportunamente mantenido con este diario.
En la misma línea, observó que "en 2008 presentamos un presupuesto que contemplaba el 100 por 100 del aumento de tasas, y llegamos a una relación de partida de personal que significaba casi el 60 por ciento del presupuesto; en este caso, aumentando las tasas el 80 por ciento, la partida de personal significa ahora casi el 64 por ciento, lo cual quiere decir que no llegamos todavía a la relación del presupuesto aprobado en 2008, con un aumento de tasas del 100 por 100".
EL AJUSTE
Por otro lado, desde el bloque del oficialismo reconocieron no hacerse demasiadas ilusiones con respecto a la posición que eventualmente pueda asumir la oposición deliberativa con respecto al aumento de tasas solicitado en la presente norma presupuestaria.
De hecho, aunque aún en forma más bien indirecta, tanto las declaraciones que formuló a Radio Rojas el vecinalista Luis Miguel Caso, en la presidencia interina del cuerpo, como un comunicado de prensa difundido ayer desde el radicalismo, fincan inequívocamente el eje de la discusión justamente el referido aumento.
Independientemente de esto, en otros municipios, como Salto, el aumento de tasas, en correlación con el aprobado el año anterior, será del 60 por ciento. En Capitán Sarmiento, Ostoich no se anduvo con "chiquitas" y elevará las tasas el 120 por ciento.
Lo que se plantea en cuanto a Rojas, desde la oposición, es más o menos lo siguiente: si se considera el índice de cobrabilidad de las tasas, que desde ese sector sitúan en el orden del 52 por ciento, lo cual no es más que regular, en el mejor de los casos, un aumento del 80 por ciento tendería a "castigar" a quienes están cumpliendo, y no afectaría a quienes no contribuyen.
En la misma línea, desde los bloques opositores se considera que es una estrategia errónea el pretender "atar" el aumento a los municipales -cuya necesidad impostergable nadie discute- con el referido ajuste.
Independientemente de los argumentos de uno y otro lado, queda claro que el punto de controversia, por lo menos uno de los principales, será el referido ajuste.
Asimismo, a nadie escapa que en el contexto político general, la discusión de la norma presupuestaria a nivel nacional, provincial y municipal se ha transformado en una herramienta de presión política.
Esto, asimismo, demuestra la falta de criterio de algunos sectores; o más bien, una directa falta de razonabilidad: en todos los órdenes, lo peor que puede suceder es que los gobiernos -sean nacionales, provinciales o comunales- deban manejarse con los presupuestos ejecutados, más las ampliaciones que se implementen.
Y en un contexto económico general de crecimiento y buen porcentaje de previsibilidad política, artimañas tales como rechazar un presupuesto, son sencillamente absurdas.
Comentá la nota