Hubo confusión, peleas, insultos y caos. Finalmente, el debate en el recinto se cayó porque el PJ firmó la asistencia pero no se quedó.
En este panorama desconcertante, el PD, acusado por la UCR de ser funcional al gobierno, pretendía debatir pero antes quería cargar las tintas en que las demoras para aprobar las leyes más importantes de la gestión se debían a la interna que los radicales tienen entre ellos y que en la Legislatura se refleja en diferencias insalvables entre diputados y senadores. Hubo de todo ayer en la Casa de las Leyes: peleas; retos de la presidenta provisional del Senado, Miriam Gallardo, a sus legisladores que no entendieron que no se tenían que sentar y dar paso al debate (ver recuadro); gritos y más gritos en el Salón de los Pasos Perdidos. Finalmente, todo terminó como empezó, es decir, sin leyes aprobadas, y con mínimas perspectivas de debatir la semana próxima.
SESIÓN FALLIDA. Desde el lunes, los radicales insisten en sesionar y debatir las leyes que no han podido aprobarse. Esto porque los criterios del oficialismo se encuentran en las antípodas de lo que la oposición pretende. En el primer caso, la idea es que se apruebe una ley impositiva que permita incrementar la recaudación, mediante la suba de impuestos y sellos, y un presupuesto 2011 con luz verde para endeudarse por 430 millones de pesos. El Frente Cívico Federal propuso una alternativa: aprobar la suba de impuestos y una pauta equilibrada, ya que aseguran que hay recursos escondidos y gastos sobrevaluados.
Sin embargo, sugirieron que darían la posibilidad de aprobar un endeudamiento si, entrado el 2011, la recaudación no era la esperada. Esto se sabe desde la semana pasada, pero como no hubo acercamiento en las propuestas, los peronistas avisaron que hasta febrero no iban a debatir y así le darían al FCF la opción de “ponerse de acuerdo”. El punto es que, el PJ se encontraba ayer en un dilema: si bajaba a sesionar, daba quórum a la oposición y, con muchos legisladores de vacaciones, corría peligro de que el FCF se saliera con la suya. Si no bajaba al recinto, quedaría como que todos se habían tomado receso veraniego.
“Vinimos para que no digan que estamos todos de vacaciones, porque no es así”, señaló Gallardo, quien en esos momentos estaba a cargo de la Gobernación. La estrategia era que los presentes (Elizabeth Fernández de Merino, Ignacio Ortigala, Fernanda Rodríguez, Leonardo Giacomelli y Néstor Otero) firmaran y se retiraran del recinto. Pero se quedaron. Y para cuando Gallardo se dio cuenta, la sesión ya había comenzado. La legisladora, desesperada, se tomaba la cabeza con ambas manos y pensaba en voz alta “Encima están las cámaras ahí adentro”. Apenas pasaron tres minutos hasta que pudo reaccionar y comenzó a hacer señas a los legisladores peronistas para que dejaran el recinto. Allí logró que se interrumpiera el debate por falta de quórum.
PUNTO DE VISTA RADICAL. Una vez caída la sesión, los senadores Juan Carlos Jaliff, Armando Camerucci, César Biffi y Alejandra Naman salieron a expresar que lamentaban no haber podido debatir. “Hubiéramos avanzado en otros temas importantes, pero el PJ no quiso estar presente”, sostuvo Camerucci. Mientras, ingresaban al recinto cerca de diez pedidos de licencia, por lo que posiblemente la semana que viene tampoco se sesione.
“Fracasado” y “socio de Jaque”: cruce de acusaciones entre Aguinaga y Biffi
Un miniescándalo fue el que protagonizaron el presidente del bloque demócrata en el Senado, Carlos Aguinaga, y el titular del comité provincia del radicalismo, César Biffi. Mientras Aguinaga hacía declaraciones periodísticas, acusando la falta de ley impositiva y de presupuesto a la pelea interna de los radicales, Biffi se acercó a él, primero en voz baja y luego a los gritos: “Vos no podés hablar porque sos socio de este gobierno”, le espetó. A esto, el demócrata respondió, enfurecido: “Hablás porque estás caliente desde que perdiste las elecciones, fracasado”, para inmediatamente agregar “kirchnerista”. En un momento, la pelea amenazó con terminar a los golpes, pero al fin llegó la calma al salón de los Pasos Perdidos.
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