Durante una requisa en la zona de reclusión de la sede policial de Lamadrid al 2.500, los policías encontraron un pozo de un metro de diámetro. Los detenidos lo habían hecho utilizando palos de escoba. Los 15 presos fueron reubicados.
La medida se realizó por una información que tenía la Policía de que podría haber una fuga de los internos, precisaron los voceros consultados.
Las fuentes policiales informaron que durante una requisa en el calabozo, los guardias descubrieron un pozo de un metro de diámetro.
De inmediato, los 15 presos alojados en la sede policial fueron retirados de la celda.
Mientras, los policias comenzaron con la requiza dentro de ese sector de detención.
De este modo encontraron palos de madera con los que los presos se ayudaban para cavar.
Los detenidos fueron reubicados en diferentes sedes policiales. La causa quedó en manos del fiscal Diego López Ávila (IV), del Centro Judicial Capital.
Días atrás se registró otro intento de fuga, cuando los 18 detenidos en la comisaría Tercera de Lamadrid al 2.500, se enfrentaron con los efectivos.
Como saldo de la terrible reyerta, tres policías y cuatro presos heridos.
Los reclusos intentaron escapar por un boquete en una de las celdas. Desde allí, llegaron a la cocina de la sede policial y fueron interceptados por los uniformados, que recibieron el refuerzo de personal de Infantería. Los presos tenían armas blancas de fabricación casera. Los agentes, en tanto, respondieron con balas de goma para reprimirlos.
En declaraciones radiales a LV7, el jefe de Policía, comisario Jorge Racedo, dijo: “La comisaría es un paso hasta que se dicte la sentencia pero no se pueden proceder al traslado porque el penal tiene sus años y fue pensado para otra cantidad de gente”. Además, remarcó la necesidad de seguir remodelando las sedes policiales.
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