El abogado de un interno del Servicio Penitenciario Provincial denunció que su cliente fue torturado y castigado al ser acusado de cómplice de la fuga de Jonathan Vogel, ocurrida el 4 de marzo.
Javier Quiroga, defensor de Ezequiel Lucero, contó que el joven fue sancionado con un encierro de 40 días de calabozo sin siquiera ser indagado por el juez que interviene en la investigación.
“Él me dijo que ese día estaba por rendir un examen en Carpintería y tenía el día de visita. Antes de rendir el examen, dos guardiacárceles le dijeron que, junto con otro muchacho, llevaran el mueble (una especie de alacena), donde estaba escondido Vogel, a la requisa. Fue la única tarea que hizo y mi cliente me decía que delante de ellos requisaron el mueble, hasta sacaron los cajones”, relató el letrado.
Y agregó: “A partir de allí comienza todo este proceso, que es normal en el Sistema Penitenciario, de golpearlo, de torturarlo, en vez de someterlo a un proceso de investigación”.
Lucero, oriundo de Villa Mercedes, cumple una condena a tres años de prisión por robo calificado. De hecho, ya había superado las dos terceras partes de la pena, por lo que está en trámite su salida transitoria que dependía que la sentencia quedara firme.
“(Lucero) Me dijo que los mismos guardiacárceles decían ¨Mirá que buena madera, que pesado el mueble¨”, añadió el abogado y completó: “Claro, cómo no va a estar pesado si había un tipo adentro”.
Quiroga indicó, además, que su defendido le manifestó a su concubina que “tenía ganas de quitarse la vida”, a raíz de las torturas que sufrió y la amenaza de ser trasladado al Complejo Penitenciario de Pampa de las Salinas.
Vogel huyó del penal el miércoles 4 de marzo en horas de la mañana escondido adentro de un mueble que él mismo había construido en el Penal. El fugado cumplía una condena a prisión perpetua por el asesinato del Comisario Máximo Sosa y era investigado como supuesto líder de una red narco que operaba en San Luis y Mendoza.
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