Una histórica asociación civil pide que se autorice al ferrocarril a incrementar la velocidad. Los trabajos en la vía descendente finalizaron hace unos dos meses, con lo cual los tramos entre estaciones podrían ser llevados a cabo a una velocidad plena de entre 90 y 120 km/h. Hoy la velocidad promedio es de 42 km/h, completando el tramo San Nicolás-Retiro en cinco horas y veinte minutos.
La Asociación Amigos del Riel anunció que el tren Rosario-Buenos Aires, que tiene parada en San Nicolás de ida y de vuelta, ya podría unir ambas ciudades en menos de cinco horas si se autorizara al ferrocarril a incrementar su velocidad. Según entienden desde esta Asociación, la propuesta podría llevarse a cabo ya que el cambio de vías en el tramo "está casi concluido. Hoy, viajar a Capital Federal demanda siete horas y media.
"Estamos esperando que aumente la velocidad del tren, teniendo en cuenta que la renovación de las vías está casi completa. Aguardamos un anuncio concreto", destacó Carlos Fernández Priotti en una entrevista publicada por diario La Capital de Rosario.
El especialista sostuvo que sólo faltan cambios de vías en algunas estaciones del trayecto y la instalación de barreras automáticas en los pasos a nivel, que es algo que se está llevando a cabo. "De todos modos, con lo que ya se renovó de vías se podría reducir sustancialmente el tiempo de viaje, que podría realizarse en menos de cinco horas, y no en las siete y media que dura hoy", dijo, en relación al tiempo que tarda en unir Retiro con la Estación Rosario Norte. Desde San Nicolás tarda unas 5 horas y 20 minutos para completar la distancia con la Estación de Retiro, en Capital Federal.
Los trabajos en la vía descendente finalizaron hace unos dos meses, o sea que a esta altura, los tramos entre estaciones podrían ser llevados a cabo a una velocidad plena de entre 90 y 120 kilómetros por hora, cuando hoy el tiempo promedio es de 42 kilómetros.
Nuevos durmientes
Donde debe reducirse la velocidad es en la zona de las estaciones porque todavía no se concretó el recambio de vías. El recambio consistió en colocar nuevos durmientes de hormigón, rieles y fijaciones, con una inversión cercana a los 3.900 millones de pesos. Estas obras además incluyeron la renovación o mejoramiento de puentes y alcantarillas ubicadas a lo largo de la traza que une ambas ciudades. En tanto, en la estación Rosario Sur, se construyó un andén nuevo del lado de la vía que va hacia Buenos Aires.
Las autoridades del Ministerio de Transporte afirman que cuando asumieron en diciembre de 2015 detectaron fallas en una parte de los durmientes que ya estaban colocados en la vía. Para renovar los 530 kilómetros hicieron falta más de 800.000 durmientes. Pero de ellos, casi 100.000 correspondían a una partida con problemas de calidad que hacían que se fisuren con el paso de los trenes. Si bien este problema no repercute en la seguridad operativa del servicio, sí tiene efectos en la velocidad de circulación y por ende en el tiempo de viaje. Hay varios sectores donde hay más cantidad de durmientes defectuosos donde la velocidad está precaucionada.
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