“La preservación del ambiente es una política de estado en la provincia”

Durante el encuentro del Comité de Cuenca Salí-Dulce que se llevó a cabo en Tucumán, el Gobierno provincial señaló que la problemática suscitada en torno a la contaminación ecológica por parte de industrias locales debe ser analizada y resuelta desde el ámbito meramente político. Exigencia para los empresarios.
Desde el Gobierno provincial se dejó constancia y plena seguridad de que la problemática suscitada por la contaminación ambiental causada por la industria tucumana en la cuenca Salí-Dulce debe ser focalizada desde una perspectiva política y no judicial, en aras de buscar soluciones a esta temática.

Además, la administración alperovista instó a las fábricas locales a avanzar en todo lo respectivo a la incorporación de tecnología que tienda a menguar los niveles de daño ambiental producidos por su accionar. En caso que tal solicitud no sea cumplimentada, desde el Ejecutivo señalaron que la Justicia tomará intervención para penalizar las infracciones ambientales que se cometan.

Estas conclusiones surgieron durante la reunión del Comité de Cuenca Salí-Dulce, que se realizó ayer en Tucumán, para analizar la situación de contaminación que afecta a la región y que muestra sus peores efectos en el dique El Frontal de Termas de Río Hondo. En el cónclave también se interiorizó a los integrantes de este organismo sobre las propuestas y proyectos que ingenios azucareros y empresas privadas llevan a cabo en torno de sistemas integrales para el tratamiento de la vinaza, uno de los principales contaminantes de los cursos hidrológicos. En este sentido, está previsto que los miembros del Comité de Cuenca visiten hoy distintas fábricas para constatar el avance de planes y obras orientadas a menguar la contaminación que general.

Del encuentro realizado ayer en la Casa de Gobierno participaron el gobernador José Alperovich, el ministro de Desarrollo Productivo, Jorge Gassenbauer, el secretario de Medio Ambiente local, Alfredo Montalbán, el titular de la Secretaria del Agua santiagueña, Juan Carlos Targa, representantes de la subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, profesionales y empresarios del área industrial.

Política de estado

"Somos unos convencidos que estos temas políticos hay que resolverlos dentro de la política y su ordenamiento, y quien no cumpla le tocará ir a la justicia. El Gobernador fue muy claro en que no habrá más contemplaciones. Pero sí necesitamos plazos, porque no se resuelve de un día para el otro. La idea es que entre 24 a 36 meses, el tema de la vinaza y de los efluentes en general estén solucionados", manifestó Gassenbauer, en relación a la posición adoptada por el Gobierno provincial sobre la necesidad de instrumentar planes de acción en las industrias para contrarrestar el daño ambiental que generan con su actividad. Tras asegurar que "la preservación del ambiente y de la economía sustentable es una política de estado en la provincia", Gassenbauer, quien desde hoy asumirá la flamante cartera de Coordinación, indicó que "es justa" la preocupación expresada por funcionarios santiagueños a raíz la contaminación del embalse de Río Hondo.

Paralelamente, el funcionario tucumano ponderó el rol del Comité de Cuenca, al indicar que "lo que buscamos es el diálogo con las autoridades de Santiago, fortalecer a esta mesa y dotarla de los elementos que necesita para que fiscalicen mejor y de esa forma estar más cerca en los momentos de vuelco (de la vinaza en los ríos)".

Sin embargo, adujo que tal conflicto no obedece únicamente a una responsabilidad exclusiva de Tucumán, puesto que "todas las provincias contaminan, todo el mundo es deudor del ambiente, en Tucumán tenemos problemas determinados y bastante más estudiados y definidos (en virtud de) quiénes son las industrias que están a la vera del río y que vuelcan (los desechos), pero el mismo problema lo tiene Santiago", remarcó.

Gassenbauer también describió que tres son los problemas que debe superar la provincia vinculados con la causa de contaminación por parte de los ingenios, como ser los residuos de cachaza, emanación de gases y vinaza. Respecto a los dos primeros, el Ministro de la Producción dijo que se encuentran resueltos en un 90 por ciento debido a la inversión en la que se incurrió desde el sector privado, la cual, según su apreciación, rondó los 200 millones de pesos. "Lo más duro, por el tema tecnológico, de tiempo y de gestión, es la vinaza a la que nos estamos abocando en este momento", diferenció, a modo de aclaración.

En otro de los tramos de la conferencia de prensa, el titular de la cartera productiva reconoció que "la contaminación existe" y explicó que la causa de ello se basa en que la producción tucumana creció en los últimos años un 30 por ciento, tanto en azúcar como en citrus. Más allá de esto, el funcionario aseveró que los niveles contaminantes sufrieron un descenso en sus parámetros: "Yo tengo registros donde se indica que el río (Salí) no está peor, yo diría que tiene una tendencia a la mejora", precisó.

Respecto a esto último, no cargó todas las tintas en lo que concierne al volcado de vinaza en los cauces de los ríos, sino que también adicionó cuestiones referidas a la infraestructura y acondicionamiento brindado por el Dique de Termas. "Hay temas que son propios de la vinaza, otros del Dique y que debe ocuparse el Comité de Cuenca a buscar soluciones a los problemas del Dique, que tiene una edad avanzada. Nosotros (por el Gobierno) no negamos los perjuicios que causa la vinaza, ahora, no es un factor excluyente", estimó Gassenbauer.

No hay más excusas

Centrándose en lo atinente a la responsabilidad social empresaria que le cabe a los industriales, el Ministro fundó sus consideraciones tomando como base las mejoras en las perspectivas económicas que se sustanciaron en el sector, al considerar factible la incorporación de programas y sistemas para el tratamiento de los desechos orgánicos. "La industria azucarera era de quebranto hace tres años, pero hoy no existe ningún atenuante para que no cumplan. Estamos hablando de inversiones muy pesadas, para que se entienda bien, aquí estamos hablando de cambiar los ingenios (en su tecnificación) es un proceso de reconversión industrial, con nuevas técnicas, cultura e ingeniería", puntualizó.

Reafirmó sus dichos, al destacar que la problemática ambiental "no era un tema de fácil resolución años atrás donde los ingenios no contaban con la posibilidad de cumplir. Hoy, inexorablemente, no tienen ningún atenuante, si no lo hacen es porque no quieren, pero el Gobernador se ocupará de que lo hagan. Quien no cumpla tendrá un problema judicial", aseguró Gassenbauer.

Por su parte, Alfredo Montalván señaló que durante la reunión del Comité, se presentaron las propuestas confeccionadas para menguar el factor degradante de los residuos industriales. En tal sentido, ejemplificó que se avanzó en la puesta en marcha de sistemas piloto tecnológicos como así también desarrollos teóricos sobre plantas de tratamiento integral de la vinaza.

En este sentido, cabe recordar que el ingenio San Juan es una de las empresas pioneras en la provincia en esta instancia, puesto que recientemente lanzó un plan con estas características (en el encuentro estuvieron presentes sus impulsores Jorge Perera y Darío Servetto) que tuvo una muy buena recepción, incluso por parte del intendente de Termas de Río Hondo, Miguel Múkdise, sumamente crítico por el accionar de los industriales tucumanos.

Finalmente, Montalván resaltó la utilización que se le otorga a la vinaza como agente de riego para suelos, por lo que de esta forma, "se le devuelve la materia orgánica. La cachaza, la ceniza y los sólidos de la recuperación en el lavado de caña, no son ya contaminantes si se aplican correctamente, sino recuperadores y mejoradores del suelo", indicó.

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