La decisión fue tomada en la tarde de ayer, luego de no encontrar la solución económica que afecta al club, por las deudas que se mantiene con el plantel y con los empleados. Asume la Junta Fiscalizadora y llaman a elecciones en 45 días.
“Todo tiene su limite, no hay una inflexibilidad de ningún lado. El no poder arreglar con los jugadores fue determinante. Es al vicio seguir”, explicó César Palacios a la salida del hotel céntrico donde se llevo a cabo el cónclave en horas de la tarde.
Antes, por la mañana, los jugadores decretaban su segundo día de paro al no querer aceptar una suma que rondaba los $150.000 (cifra que -repartida entre todos- no cubriría ni el 40% de cada sueldo).
“Queremos un mes íntegro de los dos que nos deben” exclamaba un portavoz de los jugadores.
Y a todo esto, como si fuera poco, se le sumaban los reclamos de los empleados (a quienes se les debe un mes y un año de Obra Social) que amenazaban con volver al paro.
Esta fuerza indicaba que el derrumbe era inevitable. Colmados de deudas, los dirigentes prefirieron hacerse a un lado para dar paso a la Junta Fiscalizadora.
El futuro inmediato
Una vez que todos presenten su renuncia, la Junta se hará cargo del club. Este concilio, a cargo de Miguel Zamora y Adrián Gasca, oficiará como autoridades de San Martín hasta que asuma la nueva comisión directiva.
Para ello, tal como indica el estatuto del club, se debe hacer un llamado formal a elecciones dentro de los próximos cuarenta y cinco días.
“En horas de la mañana estarán todas las renuncias listas. La Junta puede manejar esta situación. Manejó una peor que ésta. El club no está mal, por decirlo así. Me refiero a que es fácil sacarlo adelante”, indicó Palacios.
“A nosotros siempre nos cuesta”, dijo por su parte Zamora. “Nos toca volver en los momentos más difíciles y hemos logrado salir airosos la primera vez que asumimos y creo que ahora lo haremos de nuevo. Pondremos las mismas ganas, el mismo empeño y vamos a hablar con todos los que tengamos que hablar”, sostuvo el dirigente, que hace menos de dos años, cuando Abraham Salame renunció, se hizo cargo de un turbulento San Martín.
“Aquella vez también entramos al club con un paro de por medio. Será cuestión de hablar con los jugadores, con el técnico, con los empleados y con todos aquellos con los que el club tenga deudas”, señaló el titular de la Junta Fiscalizadora, que espera que a base de paciencia y entendimiento las cosas comiencen a mejorar en el “Santo”. “Se pide paciencia, tienen que entender que había ocho personas más la comisión de apoyo trabajando arduamente. Ahora solo quedamos dos”, concluyó.
Un nuevo capitulo comienza a escribirse en la historia de la institución de Ciudadela. Por ahora el panorama es oscuro, aunque tiene signos de mejoría.
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