Recientemente se conoció que el Gobierno nacional acordó pautas para el manejo de los agroquímicos. Junto a entidades del sector recomienda distancias de seguridad. El documento aún no fue dado a conocer oficialmente. La ordenanza local que sigue vigente sobre fumigación es la 7.044, luego de que fuera vetado un nuevo proyecto.
Recientemente se conoció que el Gobierno nacional acordó pautas para el manejo de los agroquímicos. Junto a entidades del sector recomienda distancias de seguridad. Aún no se conocen detalles del documento dado que no fue dado a conocer oficialmente y tampoco se sabe cómo será la modalidad de aplicación, si los municipios deberán adherir a la propuesta.
La ordenanza local que rige hasta el momento en materia de fumigación es la 7.044.
Ordenanza local
La normativa local establece en su primer artículo: “Prohíbese la fumigación y/o pulverización con plaguicidas o agroquímicos dentro de un radio de 50 mts. de los límites urbanos del Partido de San Nicolás. Restríngese específicamente la fumigación y/o pulverización con plaguicidas o agroquímicos dentro de un radio de 150 mts de los límites urbanos del Partido de San Nicolás donde las aplicaciones se podrán realizar exclusivamente con agroquímicos clasificados según toxicidad por la Organización Mundial de la Salud como de clase D (verde) combinados con agentes "antideriva" únicamente en forma terrestre mediante la utilización de mochila de aplicación. Quedan exceptuados de la presente reglamentación los productos destinados al control de plagas urbanas y las aplicaciones terrestres o aéreas que se realicen por iniciativa oficial. Será exigible la Receta Agronómica Obligatoria para la aplicación de los productos a) De uso y venta profesional; b) De venta y uso registrado, en un todo de acuerdo al art. 8º de la Ley 10.699”.
Otros puntos
El segundo artículo delinea condiciones para las aplicaciones terrestres y marca: “Restríngese la aplicación de plaguicidas o agroquímicos en un radio de 300 mts. de los limites urbanos del Partido de San Nicolás”.
El tercer punto remite a las aplicaciones aéreas: “Queda expresamente prohibida la aplicación de agroquímicos en un radio inferior a 2 km. de la ciudad cabecera y poblaciones del Partido, distancia que se extenderá a 3 km cuando las condiciones climáticas y factores eólicos impliquen riesgos para la población. Queda expresamente prohibido que los equipos y/o aeronaves utilizados en la aplicación aérea de agroquímicos, sobrevuelen los centros urbanos, aún después de haber agotado su carga”.
Documento nacional
Respecto de la reciente elaboración de pautas nacionales, después de un año de trabajo, el Gobierno, entidades técnicas vinculadas con los productores, ingenieros agrónomos y aeroaplicadores, universidades, organismos públicos como el INTA y el Senasa y cámaras de insumos acordaron días atrás un documento con sugerencias y recomendaciones para la aplicación de agroquímicos, que incluye las distancias de seguridad para el uso en zonas urbanas.
Si bien el documento, elaborado en el marco de una mesa de trabajo convocada en el área del secretario de Agricultura, Lorenzo Basso, no tiene fuerza de ley, se impulsó para darles soporte a municipios y provincias que, con una amplia variedad de criterios, ya legislaron sobre este tema, en especial para las distancias.
Precisamente, según trascendió de diversas fuentes, para las pulverizaciones terrestres se plantea una distancia de seguridad de 100 metros, como máximo, y de hasta 200 metros, también como máximo, para los casos en que se use avión.
Además, introduce la posibilidad de que en las pulverizaciones terrestres las distancias puedan ser menores siempre que esté presente un profesional agrónomo controlando.
Para comparar, en Europa las distancias varían de acuerdo con los objetivos
de protección, ya sea de ambiente o poblaciones, pero hay países por debajo
de lo que sugiere la mesa que abordó este tema en el Ministerio de Agricultura.
Organizaciones
Según el artículo de La Nación –en que salió publicado el adelanto- “además de ser un soporte para municipios y provincias en relación con las distancias, el documento es una respuesta a organizaciones ambientalistas que critican agroquímicos como el glifosato, producto que el Senasa calificó de banda verde o menor riesgo toxicológico”. En la Argentina, se usan unos 180 millones de litros de este producto por año, un 8,5% de lo que se emplea en el mundo.
El trabajo contiene información técnica y académica. Participaron, además del Ministerio de Agricultura de la Nación: ministerios de agricultura de provincias, el INTA, el Senasa, la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe), la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA), cámaras de aplicadores, universidades y el Concejo Profesional de Ingeniería Agronómica (CPIA), entre otras entidades. Hubo también en las reuniones referentes de entidades gremiales del agro.
El trabajo ahora está a la firma del ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, que lo haría público próximamente.
El documento destacaría el rol del ingeniero agrónomo para que las aplicaciones se realicen según los procedimientos correctos y se subrayaría la importancia de uso de buenas prácticas de manejo.


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