Se presenta hoy el proyecto para que los líquidos que ahora se desperdician se puedan recuperar para las industrias. Así, las grandes empresas dejarían de abastecerse de Paso de las Piedras.
Si bien tanto desde el municipio como de la empresa Aguas Bonaerenses SA (ABSA) se ha mantenido hermetismo a la hora de adelantar detalles de la obra, pudo saberse que la misma se resolvió con el diseño más completo que existe en la materia, de manera de obtener la mejor calidad del agua posible de acuerdo con las exigencias planteadas por las empresas del sector industrial.
En la presentación previa, realizada a fines de marzo por los técnicos de la firma israelí Mekorot en la comuna bahiense, se anticipó que la planta tendría capacidad para generar 2.600 metros cúbicos por hora de agua (producción a ser alcanzada en 2030) mediante el tratamiento del 90% del líquido cloacal que hoy se vuelca en la ría.
Del emprendimiento participan la Municipalidad, ABSA, Mekorot, la operadora provincial 5 de Septiembre y la empresa también israelí Consulting and Technologies. Asimismo, la Unión Industrial Bahía Blanca (UIBB) actúa como enlace entre esas instituciones y las industrias locales.
Una de los datos más trascendentes que se esperan conocer es el monto a invertir. Si bien algunos especialistas sugieren que el costo de una obra de este tipo se ubica en los 40 millones de dólares, ninguna de las partes involucradas en el proyecto confirmó o negó ese dato.
Lo que también continúa siendo una incógnita es cuál será la fuente de financiamiento. Mientras desde la comuna se sugiere que la obra será construida con dinero aportado por las empresas beneficiarias, desde la Asociación de Industrias Químicas de Bahía Blanca se señaló que la industria "podría colaborar en la búsqueda de fuentes de financiación".
Desde la UIBB, por su parte, se explicó que esa cuestión "no está definida" y que aún era motivo de conversación "qué porcentajes aportarán el Estado y el sector privado".
Por último, desde Solvay Indupa --una de las empresas que más impulsó el proyecto-- se aseguró que será solventada por las empresas estatales relacionadas con la administración del agua.
"Nosotros no entramos en la financiación. Nuestro aporte es técnico, indicando qué calidad de agua necesitamos para el funcionamiento de nuestras plantas", señaló un directivo de la firma.
Fin de una pulseada
La planta de reuso de líquidos cloacales significará un aporte adicional trascendente: se dejará de volcar el 90% de los efluentes que hoy se tiran en la ría.
Esto supone además poner punto final al enfrentamiento industria-población tantas veces planteado en la actual crisis hídrica.
A partir de su puesta en marcha, el 100% del agua industrial será aportado desde esta planta. Es decir, el Polo no necesitará más de los recursos del embalse Paso de las Piedras.
Comentá la nota