Buscan crear un mecanismo de control del Complejo Penitenciario. Piden que no ingresen presos de otros Departamentos Judiciales.
El escrito tiene por objeto crear un mecanismo de control de las condiciones de detención y la reducción del número de personas actualmente detenidas en el Complejo. Además plantean la posibilidad de fijar un cupo legal-constitucional máximo de cada una de las unidades independientemente de las disposiciones de las autoridades penitenciarias.
También solicitan que se pongan en ejecución todos los mecanismos legales alternativos a las penas de encierro previstos en la legislación vigente para lograr la disminución progresiva e ininterrumpida de la población carcelaria alojada en el Complejo Penitenciario Batán
Al igual que la resolución presentada por el Juez de Necochea Mario Juliano, el escrito denuncia el marcado agravamiento de las condiciones carcelarias reflejado –en parte- en la insuficiencia crónica de prestaciones sanitarias.
Un documento anexado con inspecciones de profesionales de la Universidad de La Plata demostró ausencia del médico de guardia, escasa atención psiquiátrica y psicológica, falta de aparatología -caja de paro, desfibrilador y estufa de esterilización-, falta de definición de protocolos para patologías prevalentes, y escaso o nulo control de los psicotrópicos.
Además plantea –entre otras cosas- la falta de recursos básicos para aislamiento de tipo respiratorio, falta de ofrecimiento de testeo voluntario para HIV y otras enfermedades de transmisión sexual, deficiente evolución de historias clínicas de pacientes mentales, falta de medicación psicotrópica y de clínica medica en general.
Con relación a la higiene recuerdan los pedidos formulados oportunamente a las autoridades para “que se arbitren medidas de prevención para evitar el contacto con roedores o sus excrementos”, además de pedir la desratización y desinfección del Complejo.
Falta de respuestas y cupos reales
En la presentación se hace referencia a la cantidad de recursos de Hábeas Corpus presentados cuya ejecución se encuentra pendiente, sumados a los recursos abiertos y en trámite.
Por eso sostienen que la realidad carcelaria debe ser tenida en cuenta “a la hora de adoptar decisiones judiciales, ya sea para disponer medidas cautelares como penas de encierro” e impedir su agravamiento constante.
Para obtener un control permanente, se sugiere la conformación de un Centro sistematizado de información que permita a los jueces ponderar adecuadamente las condiciones carcelarias vigentes al momento de dictar sus resoluciones, como así también el número de personas detenidas en el Complejo Penitenciario Batán, y las que corresponden a este Departamento judicial.
El observatorio sobre las condiciones carcelarias, se cumplirá mediante pericias semestrales y se realizará por expertos ajenos al Servicio Penitenciario, y conforme los puntos que se determinen judicialmente, pero que al menos deben comprender los rubros estructura edilicia, alimentación y salud penitenciaria.
El pedido presentado ante la Sala 2 de la Cámara de Apelaciones solicita que hasta que se determine el cupo judicial- constitucional del complejo Batán, se ordene medida de no innovar respecto de nuevos ingresos procedentes de otros departamentos judiciales.
Infraestructura y alimentos
Más allá de los “innumerables” pedidos, los defensores volvieron a solicitar en el escrito mejoras en todo el complejo, ya que se mantienen muchos de los problemas que en otros momentos provocaron clausuras y reparaciones parciales de pabellones.
De acuerdo a las pericias realizadas en las últimas visitas carcelarias, el lugar presenta conexiones eléctricas improvisadas, falta de vidrios, cloacas tapadas y los recurrentes problemas de calefacción.
En cuanto a los alimentos, tal cual informara 0223, se registra un progresivo y constante ajuste en la cantidad y calidad. La demora en el pago a proveedores no permite siquiera mantener el stock mínimo para cubrir las necesidades, por lo que las raciones se están achicando desde octubre del año pasado.
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