Claudia Villafañe vio cómo dos delincuentes golpearon a una mujer para arrebatarle una cartera el lunes pasado por la noche. Uno de ellos, que enfrentó a la testigo antes de huir, fue reiteradas veces a su lugar de trabajo para amenazarla de muerte a ella y a los vecinos. La denuncia fue realizada en la comisaría 19, pero la Policía les dijo que no tienen móviles para que patrullen el sector.
Barrio Los Granados en uno de los sectores liberados para los delincuentes en la ciudad de Córdoba. El mismo día que sucedió el episodio que contaremos más abajo hubo, al menos, cuatro hecho delictivos que sucedieron a la vista de los vecinos, en plena vía pública y sin presencia policial en el sector.
Claudia Villafañe, de 41 años, realiza tareas de enfermería y tiene al cuidado dos niños de 5 y 6 años que por dificultades de salud permanecen con respiración asistida en su domicilio, donde ella los cuida en horario nocturno.
Alrededor de las 23 de lunes pasado, Villafañe escucha gritos y pedidos de auxilio que provenían de afuera, en calle Luis Correa Larguía. Al salir asiste a un violento asalto: dos sujetos, de unos 20 años y que se conducían en moto, golpeaban salvajemente a una mujer para arrebatarle la cartera. Villafañe les grita que paren y el escándalo alerta a más vecinos. Uno de los delincuentes se da a la fuga en la moto y el otro, antes de huir y ser alcanzado por otros vecinos que recuperan la cartera, se dirige a Villafañe y le realiza un gesto de amenaza con el puño, simulando portar una arma de fuego.
La historia no queda allí, como tanto otros arrebatos que suceden a diario en Córdoba y terminan con la víctima lesionada.
Tras reiterados llamados se hizo presente una patrulla. Por pedido de los policías, Villafañe subió al móvil junto con la víctima del robo, que tenía heridas en el cabeza, y ambas fueron trasladadas al Policlínico Policial.
Casi dos horas después, alrededor de las 0.45 y con Villafañe ya de retorno, frenó una moto frente al domicilio laboral, se bajó el asaltante que la había enfrentado horas antes, volvió a amenazarla y se fue para al rato volver y apedrear la casa al grito: “Hay balas para todos, sobre todo para vos hija de puta”.
Una situación similar se vivió en la noche del martes, con nuevas amenazas y más insultos, pero ayer miércoles Villafañe decidió no asistir a su lugar de trabajo por miedo a que le suceda algo a ella y a los niños que cuida.
Las denuncias en la Policía. Villafañe se presentó el martes a la comisaría 19, en barrio Los Naranjos, para realizar la denuncia de los hechos. Lo mismo hizo la víctima del robo cronicado. La respuesta policial fue la que reciben cientos de vecinos que buscan más seguridad luego de sufrir un asalto: “No tenemos móviles. Tenemos uno solo de ahí (Los Granados) hasta el Tropezón”, se justificaron desde la comisaría.
Claudia Villafañe ahora espera. No sabe si volverá al trabajo, que lo necesita porque es su sustento. Sus familiares y amigos le aconsejan que no se arriesgue. Necesita (necesitamos) una respuesta del Estado.
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