Estudiantes terminó la pretemporada con una derrota ante Gimnasia pero con un rendimiento mejorado en relación a lo que se vio al final del año pasado. Sigue padeciendo la falta de gol.
Dos empates, una victoria y una derrota es el saldo que dejó el tour veraniego de Estudiantes por Mar del Plata. Igualó con River y Gimnasia, le ganó a Boca y perdió con el Lobo en el último partido de la temporada estival. Marcó cuatro goles y recibió tres, señal clara que sigue firme en defensa pero ineficaz en el arco rival.
La pretemporada le sirvió a Mauricio Pellegrino para ensayar variantes y un nuevo sistema, diferente al 4-2-3-1 que se vio en el 2013. El 4-4-2 fue el que más utilizó aunque tuvo sus bemoles desde lo táctico con la participación de jugadores que tienen más vocación ofensiva que defensiva.
En cuanto a los nombres, quedó en claro que hay una base fija y que pueden variar dos o tres nombres en el medio. Gerónimo Rulli; Mauricio Rosales, Jonatan Schunke, Leandro Desábato, Jonathan Silva; Carlos Auzui/Patricio Rodríguez, Gastón Gil Romero, Román Martínez, Joaquín Correa; Franco Jara y Guido Carrillo son los doce jugadores que más usó Pellegrino y de los cuales saldrán los once para jugar contra Arsenal el viernes.
Leonardo Jara, Ernesto Goñi, Israel Damonte, Mariano González y Álvaro Klusener también sumaron minutos y se asoman como alternativas. Aunque el caso del lateral por la derecha podría tener disputa entre Jara y Rosales.
La única incorporación en el mercado de pases todavía necesita tiempo de adaptación. Juan Manuel Olivera jugó media hora contra Gimnasia y se nota que está un poco relegado en cuanto a lo físico y futbolístico. Recuperarlo será esencial para que el Pincha pueda encontrar el gol que se ha presentado esquivo en casi todo el ciclo de Mauricio Pellegino.
El comienzo de 2014 fue alentador desde el juego aunque con señales de errores recurrentes en la definición y una señal de alarma en defensa ante la partida de Santiago Vergini y la presencia, casi inexorable, de Jonatan Schunke en su lugar. Serán reajustes que llegarán con el correr del campeonato, pero que necesitan corregirse si las pretensiones tienden a ser superadoras a las del 2013.

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