Luego de cada tormenta y con el correr de los días, la intersección de Rómulo Noya y Pividal en San Jacinto, toma forma de laguna; aunque la misma en particular está repleta de desechos cloacales. El municipio al respecto, “nada”...!!!
Es que la intersección entre Rómulo Noya y Pividal, sufre desde ya hace varios años el abandono constante de los gobiernos de turno.
Los desechos cloacales salen a la luz del día y el lugar se convierte en una verdadera laguna, aunque con el detalle de los “elementos flotantes”.
Sin embargo, esto parece no ser notado por el municipio y por la actual gestión, que hace oídos sordos a los reclamos de los vecinos y la vista se nubla, cuando los funcionarios pasan por el cruce.
Quizás ahora que el balneario municipal ya no esta más y sin alternativas viables para que los vecinos puedan disfrutar del río Paraná, han decidido dejar este sitio como lugar de recreación y refresco diario ante las altas temperaturas que se avecinan con la llegada del verano.
Si esto es así es lamentable, porque aunque parezca una broma, varios chicos sin recursos de esa zona, durante el verano pasado usaron esta “laguna” como lo descrito anteriormente.
EL DEBATE Multimedios dialogó con la presidente de la Sociedad de Fomento del Barrio San Jacinto, que mostró su malestar y el generalizado de los vecinos, por esta situación que data de hace varios años y que nadie le ha dado una solución definitiva.
“Es una inundación de aguas servidas, de las cloacas, no de agua común”, indicó Nilda Rogantini y agregó que “eso es continuamente un foco infeccioso, del cual nunca tuvimos una respuesta para solucionarle el problema a la gente de ese sector”.
Reclamos
Asimismo señaló que “en una oportunidad, hace ya muchos años, en la época del intendente Morano, en una reunión que habíamos tenido con el señor Hugo Bacci, se había buscado una solución haciendo unas cámaras, pero sólo fueron palabras porque nunca se llegó a concretar.
Después de ahí nunca nadie trató de darle una solución a esta gente, a pesar de que por ahí pasan muchos chicos para la Escuela Nº 28 y para la Escuela Nº 5”, comentó y añadió: “Ya se lo habíamos presentado en su momento al arquitecto Mazzarini y nos dijo que la solución se iba a encontrar cuando esté hecho el colector, porque por ahí iba a tener una solución. Pero hasta el momento no se le ha encontrado una solución inmediata, no se si es tan difícil o qué es lo que sucede.
El problema existe, es real y es continuo. Es un foco infeccioso constante. Yo no se como pueden vivir los vecinos de ahí. Esa esquina está siempre llena de agua; no es que después que llovió el agua salió, sino que eso queda siempre”, concluyó la presidente de la Sociedad de Fomento del Barrio.
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