Habitantes de Villa Rosas, tras percibir fuertes olores, llamaron alarmados al Servicio de Emergencias 911 y a algunos medios de comunicación. La empresa no informó en tiempo y forma lo ocurrido.
Fueron precisamente los habitantes de este barrio quienes comenzaron a llamar, minutos antes de la medianoche del sábado, al Servicio de Emergencias 911 y a algunos medios de comunicación, manifestando su preocupación por la presencia de un fuerte olor a gas.
El ingeniero Fernando Rey Saravia, titular del Comité Técnico Ejecutivo municipal (CTE), tomó conocimiento de la situación precisamente como consecuencia de esos llamados.
"La gente en la Villa Rosas empezó a percibir un fuerte olor que provenía de la refinería e, incluso, algunos sintieron irritación en los ojos. Por eso comenzaron a hacer denuncias al 911 y a los medios", explicó el profesional.
De inmediato, personal del CTE concurrió a la planta, donde se advirtió que la antorcha que sirve para el quemado de gases azufrados no estaba funcionando, con lo que los mismos eran emitidos a la atmósfera.
Lo llamativo de la situación es que, de acuerdo con las primeras investigaciones realizadas por el CTE, la empresa petrolera no había advertido esa situación, hecho que debió ser comunicado desde el organismo municipal.
"Apenas tomó conocimiento del hecho, Petrobras dispuso la inmediata parada de planta, aunque las emisiones de gas se continuaron registrando unas horas más", señaló Rey Saravia.
Según la estimación realizada por el profesional, esa nociva emisión se registró al menos por nueve horas, hasta el encendido de la antorcha, registrado a las 8 de la mañana del domingo.
Acumulación de gases
Más allá de la lógica alarma que generó entre los vecinos y las molestias propias que generan estos gases, el peligro más importante podía significar una posible acumulación que, por su volumen, alcanzara "condiciones de explosividad".
"Hicimos recorridos por la zona para asegurarnos que no se hubiera generado esa situación, que no se verificó, ya que la acumulación no alcanzó niveles de riesgo", explicó Rey Saravia.
De todas maneras, la gravedad de lo ocurrido quedó graficado en la decisión de la propia refinería de establecer el grado de emergencia 2, nivel poco habitual.
"Es un estado alto de alarma, lo cual originó que el CTE y los encargados del sistema Apell nos reuniéramos con los bomberos y la policía, para estar preparados ante cualquier siniestro mientras se concretaba la parada de la planta", agregó.
Rey Saravia señaló que este tipo de problema como "algo que no debe ocurrir", teniendo en cuenta que la antorcha de seguridad está preparada específicamente para quemar gases. "Es raro lo que ocurrió", remarcó.
El CTE otorgó ahora un plazo de 48 horas a Petrobras para que realice su descargo sobre lo ocurrido, al tiempo que avanzará con sus investigaciones buscando determinar las causas de lo ocurrido.
Mientras tanto, la planta se mantiene inactiva y el CTE labró una primera acta de sanción por las molestias causadas.
Consultado sobre la posible intervención del Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible (OPDS), Rey Saravia explicó que, por ahora, sólo el CTE es responsable de llevar adelante las tareas para determinar lo sucedido.
"El OPDS (Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible) va a esperar nuestras actuaciones para evaluar si existió un problema humano o de procedimiento, hecho que puede conducir a determinar otro tipo de sanciones", añadió.
Malos comunicados
Otro punto que preocupó al CTE es que la empresa no cumplió "en tiempo y forma" con el protocolo establecido para estos casos, en lo referente a los comunicados que debe elevar a los distintos medios de comunicación.
"Eso tampoco funcionó bien. Por alguna causa la información no salió de inmediato. Este es otro tema de investigación imprescindible, porque el tema es serio si el sistema de comunicación no funciona, habida cuenta que la gente no sabe qué hacer y se preocupa", señaló Rey Saravia.
LU2 Radio Bahía Blanca, una de las emisoras a las que se deben informar estos acontecimientos, recibió el primer informe, vía fax, horas después del incidente, con un escueto mensaje que mencionaba que "en la noche del sábado hubo un corte no programado del sistema de antorcha de las instalaciones", sin dar demasiadas precisiones acerca de los alcances.
El mismo escrito dio cuenta, además, de un principio de incendio ocurrido en una bomba de carga, que fue controlado por personal de la empresa, sin que generara riesgos para el personal ni la población.
Los vecinos: el sistema más eficiente
El apagado de la antorcha de Petrobras generó que los gases no se quemaran y comenzaran a a esparcirse.
Los vecinos detectaran de inmediato "algo distinto" en el aire, sobre todo por la presencia de azufre. Lo curioso es que el personal de Petrobras no se percató del hecho hasta que las autoridades del CTE, informadas por los llamados al 911, tomaron cartas en el asunto.
"No nos queda en claro cómo ocurrieron las cosas, pero creemos que existió un problema interno en Petrobras. Ahora que la refinería está en una condición segura, le hemos dado un par de días a la empresa para que nos informe sobre lo sucedido.
"Lo que queda claro es que si la empresa tiene un problema nosotros debemos enterarnos a través de ellos. Y eso no es lo que ocurrió en este caso", indicó Rey Saravia.
Petrobras Energía S.A.
La refinería Bahía Blanca de Petrobras es una planta de elevado grado de complejidad, que procesa 5.000 metros cúbicos de crudo por día, produciendo naftas, gasoil, gas licuado, combustible marino, fueloil y asfalto. Esos procesos generan gases con distinto contenido de azufre, que son extraídos y quemados en la antorcha.
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