Hay sectores en los que las conexiones son deficitarias. También se busca la ampliación de la distribución.
El resultado de un relevamiento efectuado por la subsecretaría de Agua y Saneamiento será la base en la que se apoyarán las acciones del equipo interdisciplinario, conformado para afrontar el déficit de los sistemas de distribución. De la información recabada por la subsecretaría se desprende que “hay una importante cantidad de lugares donde la gente aún no tiene acceso al agua y las condiciones en las que la almacenan los exponen a muchas enfermedades”, explicó Patricia Valdez, directora de Epidemiología.
Entre los propósitos de la comisión, que pretende contar con un marco legal, se busca incrementar el presupuesto para la inversión en obras que permitan la ampliación de cobertura de la red de distribución en las localidades en las que, al día de hoy, aún el agua potable es un anhelo.
Antecedentes y causas
La tarea de los organismos se intensificó en el último tiempo “teniendo consideración esta habitual problemática, en relación con la crisis hídrica, sumado a la crisis energética y a las extremas temperaturas que se vienen manifestando en la provincia”, señala el comunicado de la reunión que se llevó a cabo en los últimos días.
Los cientos de casos de gastroenteritis en la Villa de Pomán son otras de las causas que aceleraron las reuniones y las decisiones de la mesa de trabajo. Si bien se comunicó que el origen fue “multicausal”, el agua fue apuntada desde un primer momento por los lugareños como uno de los factores que habría afectado a la gente.
Los objetivos definidos y propuestos por las áreas que trabajan en la temática son “aportar soluciones efectivas, observando la multicausalidad de esta problemática, sin dejar de atender el requerimiento de la comunidad”.
Cruda realidad
En cuanto a la realidad de poblaciones del interior, Valdez señaló: “Al no haber inversión en redes de distribución, las provisiones no llegan a los domicilios y, ante esa situación, las familias deben almacenar el agua en sus viviendas por extensos períodos, que van desde una semana como mínimo; de ahí en más se da la contaminación del agua”.
Entre los factores que influyen, “los basurales y corrales que son focos infecciosos cerca de los lugares donde se ‘guarda’ el agua, sumando las altas temperaturas. Aparte de ello, otros factores que están presentes hacen que el agua se contamine; esto hace que no se cumpla con las medidas higiénico-sanitarias para conservar el agua en estado apto para el consumo”.
En el mismo sentido, la directora de Epidemiología de la provincia, en diálogo con El Esquiú.com, comentó: “Sabemos de zonas que son prácticamente inaccesibles y la gente recibe el agua de camiones o depende de una persona que es la que prende una bomba, que está a varios kilómetros, para que el agua llegue a la población. En eso también queremos trabajar”.
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