Ambos Centros adeudan varios meses de alquiler, debido a que el Estado les ha limitado el traspaso de fondos. La sede de San Justo corre la suerte más alarmante: tiene orden judicial de desalojo para este miércoles 31.
Por su parte, la licenciada en Psicología Irene Della Fiore opinó que "éste es un grave abandono del paciente. Hoy atendemos entre 300 y 500 personas, entre grupos terapéuticos, tratamientos individuales y las admisiones que realizamos a diario".
"Los pacientes podrían presentar recursos de amparo, pero por lo general son personas de escasos recursos y con problemas, por lo que es difícil que se organicen en reclamo de sus derechos", problematizó Della Fiore.
En tanto, el CPA de San Justo tiene orden judicial de desalojo para este miércoles 31. Ese día, desde las 10, los profesionales, los familiares de pacientes y los miembros del voluntariado harán una manifestación en la puerta del Centro, ubicado Pasteur 3963.
A partir de esta situación alarmante, Silvia Kelm convocó el apoyo de toda la sociedad matancera, y dejó una advertencia: "Si se cierran los CPA, no solo se afecta a los pacientes, también perjudican a varias instituciones que derivan adictos a los Centros, como lo es el Poder Judicial y la Dirección de Adicciones".
El CPA de San Justo corre riesgo de dejar de existir y la sede de Ramos, ubicada en Necochea 329, sigue un destino similar. Ambos adeudan cinco meses de alquiler.
Según denunció Della Fiore, esto es un abandono del paciente. "Desde el Estado se nos dejó de pasar los fondos que derivan de una carga especial que se le cobra a las confíterías que tienen certíficados para la venta de bebidas alcohólicas".
Comentá la nota