Preocupación por el incremento y la gravedad de los hechos delictivos

Las modalidades son variadas y se repiten cada vez con mayor frecuencia. Una de las tipologías más serias, que genera intranquilidad en la comunidad y las autoridades, es la de los asaltos en viviendas. Este temor también se extiende a los robos a mano armada en la vía pública y los cada vez más frecuentes arrebatos de carteras a mujeres, que volvieron a instalar una sensación de inseguridad en la sociedad que es real y lógica.
Con mucha preocupación la comunidad pergaminense ha visto cómo en las últimas semanas se fueron incrementado y agravando en su modus operandi los hechos delictivos. Las formas en que se perpetran los atracos son cada vez más variadas y se repiten con mayor frecuencia. Como ya se ha aclarado en otras ocasiones, lo publicado en estas páginas es una parte ínfima de lo que en verdad sucede en las calles, en virtud de que muchos casos no se denuncian, en otras ocasiones las víctimas solicitan no dar a publicidad lo padecido y también existe reticencia en las fuerzas policiales y judiciales en dar a conocer algunos hechos, a veces por considerarlo contraproducente para la investigación y otras para no engrosar las estadísticas, utilizando como artilugio registrar el hecho como un extravío, tal como comentó una víctima al Diario en su testimonio, que se incluye en este informe.

En varias ocasiones LA OPINION ha hecho particularmente referencia a una clase de delito que es motivo de preocupación tanto para las autoridades a cargo de la seguridad como para la población: los asaltos en viviendas.

Esta situación, a la que se suman los robos a mano armada en la vía pública y los cada vez más frecuentes arrebatos de carteras a mujeres, instalaron una sensación de inseguridad que es real, al punto que las autoridades del Ministerio Público Fiscal han solicitado a la comunidad que tome precauciones, admitiendo una imposibilidad de contrarrestar este flagelo desde un único frente.

Otra modalidad muy usual pero no tan peligrosa son los robos en viviendas cuyos habitantes se encuentran ausentes, un “clásico” de otros tiempos en que los cacos querían hacer su “trabajo” sin mayores riesgos. Entonces, todo era calculado “profesionalmente” para evitar que la cosa se complicara. Casi a diario se denuncian hechos de estas características en los que por lo general se roban electrodomésticos, objetos de valor, joyas e incluso grandes sumas de dinero, como sucedió el fin de semana pasado en varios domicilios.

Asaltos en viviendas

Este tipo de actos ilícitos, en los que se ve totalmente vulnerada la seguridad y la intimidad del hogar debido a la presencia de los delincuentes dentro de los domicilios, es atemorizante. En algunos casos permanecen durante mucho tiempo dentro de las viviendas, golpean a las víctimas y las dejan atadas, incluso ante la presencia de menores de edad.

El domingo pasado se produjo un nuevo hecho de estas características en un domicilio de la zona rural de Acevedo, donde un matrimonio fue reducido por tres delincuentes, que se apoderaron de dinero y varias armas y luego escaparon en el vehículo de las víctimas, dejándolas atadas dentro de la finca. Además trascendió que el hombre intercambió disparos con los delincuentes cuando salió al exterior empuñando una escopeta luego de escuchar ladrar a los perros.

Con anterioridad, se registraron dos asaltos en viviendas ubicadas a pocas cuadras de distancia. Uno de ellos en calle Roque Sáenz Peña al 200, donde resultó víctima un matrimonio, y horas más tarde le tocó a una familia domiciliada en Azcuénaga al 100. A la semana siguiente otros dos hechos violentos en una sola jornada terminaron de instalar la modalidad. Uno de ellos sucedió en un departamento de Monteagudo al 900, donde un hombre de 31 años fue sorprendido mientras descansaba por delincuentes, que lo ataron de pies y manos, le colocaron una mordaza en la boca y luego lo golpearon para que indicara dónde tenía el dinero. En el otro caso, si bien los asaltantes no maltrataron a las víctimas, redujeron a tres niños y la mujer que los cuidaba hasta que llegó la madre de los menores, que fue obligada a dirigirse a un cajero automático para retirar dinero.

Pero por sus características, el caso más grave de esta metodología delictiva fue robo a una mujer de 71 años a la que asaltaron y golpearon en su vivienda de calle Córdoba al 500. La víctima tuvo que ser trasladada a un centro de salud y falleció días más tarde producto de un virus que contrajo durante la internación, según la dirección del Hospital San José, versión también aseverada por las autoridades políticas y policiales.

Ante esta situación que vivimos, los referentes de las fuerzas de seguridad y judiciales recomiendan a la comunidad tener precaución al momento de ingresar a sus casas, sobre todo en horario nocturno, ya que muchas veces los delincuentes abordan a las víctimas en el momento en que están entrando a sus casas.

Asaltos y arrebatos

Los robos a mano armada y arrebatos en la vía pública son modalidades similares con la única y gran diferencia que en el primer caso se utilizan armas para reducir a las víctimas, lo que determina la gravedad del caso, por el riesgo que representa la manipulación de un arma. Sin embargo, la metodología es muy parecida, ya que por lo general ambos delitos son cometidos por delincuentes que se movilizan en moto y que sorprenden a sus víctimas cuando van caminando o transitan por la vía pública. Por esta razón las agrupamos como robos callejeros.

En forma diaria se denuncian varios hechos de estas características, ya sea mediante amenazas con armas, intimidación verbal o arrebatos. Los hechos suceden en cualquier horario del día y en todos los sectores de la ciudad, aunque los arrebatos de cartera se llevan a cabo por lo general en el radio céntrico.

Los delincuentes deambulan por las calles periféricas en busca de una víctima. Cuando ven a una persona vulnerable actúan rápidamente y en segundos las desapoderan de las pertenencias que llevaban consigo. Estos hechos son tan efectivos que muy pocos casos se llegan a esclarecer.

Escruches

Como se dijo anteriormente, otra modalidad de delito que se incrementó en los últimos días es el robo en viviendas cuyos moradores están ausentes. Este tipo de delitos también ocurre con bastante frecuencia y no sólo los fines de semana o feriados –cuando las familias se ausentan por jornadas completas- sino también cuando las viviendas quedan solas durante pocas horas.

Habitualmente, las distintas comisarías reciben denuncias por robos de electrodomésticos, objetos de valor e importantes sumas de dinero, como sucedió el fin de semana pasado, cuando se registraron tres robos en viviendas: uno en 11 de Septiembre al 1900, donde sustrajeron 10.000 pesos; otro en Zeballos al 100, donde faltaron 64 mil pesos y un tercero en Zeballos al 1.200, donde robaron 30.000 pesos. Esta modalidad se ve alimentada por otra realidad que vive nuestro país, que es la inestabilidad financiera que hace que la gente no confíe en el sistema bancario para atesorar sus ahorros.

Robo de motos

Por último, otra modalidad que completa la nómina de hechos delictivos más comunes son los robos de motos. Estos rodados siempre han sido objeto de interés para los delincuentes. A medida que fue creciendo el parque automotor, la sustracción de motos ha avanzado al mismo ritmo al punto que hoy no sólo se roban aquellos vehículos estacionados sino también a punta de pistola. A diario se reciben denuncias vinculadas al robo de pequeños rodados y resulta común escuchar a un familiar o un vecino hablar de que a un conocido le quitaron la moto.

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