Papás y alumnos del instituto Belgrano participaron de una misa para pedir por la recuperación de los chicos del siniestro.
Luego del vuelco del colectivo en el que venían sus hijos, quienes serán egresados del sexto año del instituto Belgrano, los papás mostraron su preocupación debido a los crudos relatos que escuchan de parte de los pequeños y a las posibles secuelas que pueda dejarles el episodio.
Ayer por la mañana, la gran mayoría estuvo presente en la parroquia Corazón de María, donde se celebró una misa para pedir por la pronta recuperación de la niña que sufrió la amputación de un brazo y el resto de los chicos que aún están internados.
A través de su cuenta en la red social Facebook, desde la institución escolar confirmaron lo informado ayer por este medio: son cinco los alumnos que aún están en la vecina provincia, todos estables, y la posibilidad de reimplantarle el brazo a la niña lamentablemente ya fue descartada por los especialistas a su cargo.
Si bien los chicos no tendrán clases esta semana, deberán concurrir al establecimiento para recibir charlas de asistencia psicológica, actividad que también incluiría a sus progenitores.
Como se recordará, los chicos hacían un viaje de estudios por ser casi egresados del sexto año. El recorrido incluía visitar Jujuy, Salta y regresar por los Valles Calchaquíes hasta volver a Catamarca. El regreso estaba previsto para alrededor de las 23.30 del viernes, pero sufrieron el vuelco a 7 kilómetros de llegar a Tafí del Valle. Del viaje participaron los dos turnos del colegio y, si bien varios chicos no sufrieron el accidente por venir en otras unidades, lo vieron desde atrás.
El Esquiú.com dialogó con algunos de los papás, quienes expresaron que la contención les parece fundamental debido a que notan cambios en las conductas de los chicos, de quienes obtuvieron crudos detalles del accidente.
“Están todavía con las imágenes muy frescas y en estado de shock”, señaló uno de los papás, quienes pidieron no dar a conocer sus identidades. “Tenemos un grupo de WhatsApp entre los padres y los docentes y nos enteramos por los mensajes de ahí. Yo llamé al Same, que ya tenía conocimiento, y me dieron el número del hospital de Tafí. Cuando me pude comunicar y hablar con mi hijo, me quedé más tranquilo”, indicó.
Los padres se organizaron en grupos rápidamente para viajar al encuentro con sus hijos. “Él nos quería contar hasta el último detalle del choque, es impresionante la fotografía que tiene en la cabeza de todos, chico por chico qué hacían y cómo quedaron. La maestra les había pedido que se pongan el cinturón, por eso la mayoría lo tenía; después del accidente muchas personas que pasaban por allí se pararon a ayudar y a romper vidrios para que los chicos salgan”, detalló el papá de uno de niños, quien afortunadamente sólo sufrió golpes leves. Además, el hombre remarcó que el servicio de emergencias de Tafí funcionó “muy bien por suerte”.
Traumas
A la salida de la misa celebrada, se pudo observar a muchos chicos con brazos enyesados, con escoriaciones en el rostro y vendajes en la cabeza.
“Mi hija no tiene nada pero está muy traumada, es una chiquita que llora todo el tiempo”, señaló un papá antes de ser interrumpido por otro que añadió: “Mi hijo también, se despierta a los saltos, está intranquilo y pensativo, él se golpeó la espalda y la cabeza solamente, pero yo lo veo distinto a lo que era; el changuito está comiendo y no habla, o si habla su único tema de charla es el accidente”.
“A nosotros [nombre del niño] nos contó que el chofer iba muy fuerte y que en un momento el colectivo se comenzó a balancear. Es terrorífico, nos explicó que empezaron a sentir los ruidos de la maniobra y que la maestra le pedía al chofer que baje la velocidad”, agregó el padre.
El Esquiú.com también charló con el primer tutor que llegó hasta el hospital de Tafí del Valle: “Encontré un panorama desastroso, la mayoría de los chicos estaba en la guardia, muy triste todo, lloraban y estaban con poca ropa. Mi hijo estaba descalzo y tapado con una campera de Bomberos”.
“El apoyo psicológico es fundamental ahora, yo lo veo a mi hijo y no logra salir de esto, no asimila lo que les pasó y es comprensible, una compañerita quedó mutilada y sus amiguitos golpeados, la tragedia podría haber sido mayor si el colectivo pasaba la pirca donde quedó agarrado”, concluyó.
Una madre comentó a El Esquiú.com que su niña suele ser muy inquieta pero ahora la nota extremadamente callada y pensativa.
¿Falla humana?
Si bien coincidieron en que la salud de los chicos es prioritaria, los padres quieren respuestas sobre los motivos del vuelco. La mayoría de ellos atribuye el siniestro a una falla del chofer: “Se equivocó, se le fue la mano y entró fuerte a la cuesta, si se te va no lo frenas más, y menos si traés más de 60 chicos y la misma cantidad de valijas atrás”.
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