Los vecinos reclaman que se coloquen rejas en la parte posterior del edificio. En el barrio cuentan que por las noches muchos jóvenes se divierten tirando botellas contra el asilo. Y solicitan controles para garantizar la preservación del espacio público.
"Los fines de semana son un desastre. Los chicos salen de bailar y convierten al asilo en un tiro al blanco. Arrojan de todo: botellas, basura, desperdicios", dijo Salvador Lupen, un vecino de 59 años que vive hace más de dos décadas en la zona.
"Tenemos que adueñarnos de nuestra ciudad, cuidarla y denunciar este tipo de delitos. No podemos seguir tolerando los actos de vandalismo", opinó Sandra Cobitle, habitante del barrio, mientras señalaba un colchón tirado sobre la pared del edificio, donde también se acumulan restos de basura y comida.
"¿Qué lleva a una persona a cometer hechos vandálicos? -se preguntó el vecino José María Adobal, de 60 años-. Acá parecen convivir un par de motivos, desde la falta de educación, que no le permite entender a cierta gente que lo público es de todos, hasta la falta de controles y sanciones". Además agregó: "El vandalismo es una conducta extendida en Mar del Plata. Solicitamos mayores controles y penalizaciones para garantizar la preservación del espacio y de los bienes públicos".
En el barrio contaron que por las noches muchos jóvenes se divierten tirando botellas contra el edificio. "La acumulación de basura y las pintadas y pegatinas en paredes del asilo son la cara visible de este problema preocupante", manifestó Ignacio Corvalán, que vive en la zona hace más de 5 años.
A tono con el reclamo de los vecinos, el concejal radical Nicolás Maiorano pidió que se coloquen rejas en la parte posterior del Asilo Unzué. "Son constantes los hechos de vandalismo. En más de una oportunidad los habitantes denunciaron que algunas personas han saltado el paredón que rodea al edificio y se escondieron en horarios nocturnos de distintas situaciones", dijo. "Por eso pedimos rejas para que incluso de día esté abierto como una lugar público. De noche se cerraría como ocurre en distintos puntos del país", añadió.
Maiorano presentó un proyecto para que el Departamento Ejecutivo articule con las autoridades del Unzué la posibilidad de que "el paredón que va por la calle 20 de septiembre, como también por Río Negro, sea retirado y reemplazado por una reja".
Según el concejal, la medida "permitirá que todos los ciudadanos que quieran ir a conocer o a pasar un momento al parque que existe en el Unzué puedan hacerlo. Sabemos que en distintos puntos del país algunos espacios públicos están abiertos de día y se cierran de noche por seguridad".
Maiorano resaltó también que "el paredón que hoy rodea al Instituto fue refaccionado. A los pocos días fue pintado y se produjeron hechos vandálicos".
Por último, remarcó que la colocación de las rejas brindaría mayor seguridad. "Además los vecinos tendrían un espacio verde para aprovechar y toda la zona quedaría mas linda, más atractiva visualmente", expresó

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