El último fin de semana se desalojaron dos reuniones con la presencia de unos 400 menores de edad.
CRECIMIENTO. Con el verano se multiplican estas fiestas que no están autorizadas y que convocan a menores.
Sigue generando preocupación la realización de fiestas clandestinas en las que menores de edad consumen alcohol, y que son detectadas cada fin de semana por las autoridades municipales y policiales que realizan controles rutinarios.
En este sentido, desde la Dirección de Calidad de Vida de la Municipalidad de la Capital, confirmaron que con la llegada del verano, se multiplicaron estas reuniones en las que “cuando no les venden alcohol a los menores, estos se organizan para comprarlas en los quioscos del barrio”.
Uno de los inspectores que habitualmente realizan las recorridas nocturnas, indicó que los controles se van a agudizar en lo que resta del verano “teniendo en cuenta que ya comenzarán los bailes de carnaval, y en muchos domicilios privados hacen la previa”.
Resultados
Respecto de los procedimientos realizados durante el último fin de semana, desde Calidad de Vida informaron que se desalojaron dos fiestas clandestinas en las que se encontraban al menos 400 menores de edad consumiendo bebidas alcohólicas.
“Una de las fiestas se realizaba en el barrio Borges y la otra en el Siglo XX. Por suerte no se registraron incidentes al momento del desalojo, pero los chicos habían estado ya molestando a los vecinos”, indicaron las fuentes.
El informante precisó que también se labró una infracción en una casa de familia en la que se realizaba una reunión, por el alto volumen de la música que se irradiaba.
“Allí no se detectó la presencia de menores, pero hubo quejas de los vecinos. En consecuencia se labró un acta de infracción y el caso lo resolverá el juez de Faltas”, precisó.
Durante la actividad realizada el sábado por la noche, también se labraron infracciones en quioscos de los barrios Huaico Hondo y Mariano Moreno, por retención de público.l
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