Las peleas entre estudiantes generan una gran inquietud en la comunidad educativa. Aseguran que los enfrentamientos entre adolescentes son un problema diario.
Ayer, luego de que EL LIBERAL publicó las imágenes de alumnos del 8º Año de un colegio secundario del barrio Huaico Hondo que protagonizaban una feroz pelea dentro del establecimiento, personal de la institución confirmó los hechos, y aseguró que se trata de “un problema difícil de controlar por el grado de indisciplina” de los adolescentes.
Docentes del colegio confirmaron que los alumnos que aparecen en los videos fueron sancionados. Recibieron 24 amonestaciones cada uno y exigieron la presencia de los tutores para el ingreso al colegio al día siguiente de lo sucedido.
“Es algo que pasó siempre, pero ahora el problema es mayor. Además la moda de grabar las peleas y subirlas a las redes sociales al parecer, les gusta y esto genera aún más problemas. Lamentablemente, son hechos que ocurren todas las semanas y ya no sólo se pelean los jóvenes sino que también se toman a golpes las mujeres, o mujeres con varones. Ya no hay límites”, explicaron.
En tal sentido, remarcaron que “son sancionados pero no reaccionan; esa sanción ya no sirve de ejemplo”, aseguraron.
Explicaron además que las peleas entre los jóvenes deben ser evitadas por los mismos docentes del colegio, aunque en reiteradas oportunidades los actos violentos se generan a la salida del mismo, en una de las plazas cercanas a la institución.
Sin embargo, confiaron a EL LIBERAL que la reacción de los padres “no es la esperada cuando son notificados por la situación de sus hijos”.
“No tenemos el apoyo de los padres. Muchas veces se enojan porque consideran que los estamos molestando por algo insignificante. Y cuando vienen, lo hacen con malos modales y se muestran agresivos. Nos dan la espalda y eso complica la situación porque los chicos saben que los tutores no tomarán cartas en el asunto. No sabemos qué hacer, cómo actuar para calmar la violencia”, agregaron.
Qué pasa con los jóvenes
El licenciado Leandro Peiretti, integrante del equipo de especialistas del Servicio de Adolescencia del hospital Independencia analizó a los jóvenes de hoy y explicó que, generalmente los actos de violencia se generan por “la falta de diálogo, hoy la palabra ha perdido su valor y para dar a entender lo que piensan o quieren, no lo hacen a través de una charla sino por intermedio de expresiones agresivas, ya sea física o malos tratos verbales”.
“Tanto los padres como los docentes deben saber poner límites, son jóvenes y como tales deben respetar. Ellos deben entender que los actos de violencia no son acorde a las normas sociales establecidas y que deben hacerse responsables de sus actos”, precisó.
Indicó finalmente que dichos comportamientos “son, fundamentalmente, consecuencia de lo que vivieron en la infancia o viven a diario en el seno de su familia”.
Comentá la nota