Se aprobó un pedido de informes sobre el barrio cerrado “Rivera Quilmes”, que detectó Arba en la localidad de Ezpeleta, pero no estaría registrado en la Municipalidad. El lugar concentra un gran flujo de evasión impositiva. También se pidió, desde el HCD, que el gobierno de Gutiérrez aclare cómo fue el traspaso del negocio de la recolección de residuos a manos de COVELIA. Fue una sesión con coincidencias, a la hora de votar, entre oficialismo y oposición.
Una inspección de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA), reveló la existencia de un country llamado Rivera Quilmes, que no figuraría en los registros municipales. Según consignó ARBA, en ese country, el 70 por ciento de sus habitantes tiene alguna deuda con el fisco de la provincia de Buenos Aires.
La edil Llanos –además, una de las candidatas a la intendencia por el sector de Aníbal F.-, propuso un pedido de informes para que el gobierno de Francisco Gutiérrez aclare si el country figura en los registros catastrales, informe su número de cuenta de tasas municipales y precise cuándo se realizó el último entrecruzamiento de datos entre la información catastral y ARBA. Rivera Quilmes estaría ubicado en Ezpeleta.
La propuesta de Llanos fue aprobada sin problemas y sin discusiones desde ningún sector político de los representados en el HCD.
Una sesión de consenso
La sesión se desarrolló en un clima tranquilo, alejado de los cruces picantes que suelen darse entre oficialistas y opositores. Es más, se aprobaron muchas iniciativas que pueden resultar incómodas para Gutiérrez.
Uno de los temas, que fue polémico en su momento y que regresó a la escena política este martes, es el de la recolección de residuos. El concejal Mario Sahagún (ARI-CC) logró que, a nueve meses de producida la salida de Cliba y el ascenso de COVELIA como única empresa recolectora en Quilmes, el Concejo pida explicaciones al Gobierno Comunal acerca de cómo se produjo el cambio.
En un despacho de la Comisión de Interpretación y Reglamento, el Concejo le pide informes a la administración municipal sobre la posibilidad de que se haya dado una negociación entre Cliba y COVELIA, en la que la primera le habría cedido su contrato a la firma que se vincula a Hugo Moyano.
Sahagún pidió la palabra para criticar a Gutiérrez. Señaló que el intendente había prometido municipalizar el servicio de recolección, y ahora habría prorrogado el contrato con COVELIA hasta el final de su gestión. El edil, además, cuestionó que se haya transmitido la autoridad sobre el tema de la recolección de la Secretaría de Obras Públicas a la de Medio Ambiente.
Diego Iglesias (PJ-Frente Generacional), por su parte, pidió la palabra para pedir que el gobierno quilmeño conteste varios pedidos de informes que impulsó desde su banca (junto con Roberto Gaudio y, hasta principios de este año, Patricia Coria). El concejal exigió que el Departamento Ejecutivo local remita los informes sobre la cantidad de ambulancias que prestan servicio en el Centro de Radioenlace para Emergencias Médicas (CREM); acerca de las muertes de dos ciudadanos en la vía pública tras la demora en la llegada de los móviles sanitarios municipales; y hasta sobre los allanamientos producidos en el Parque Industrial por la aparición de mercaderías robadas en el predio, hecho ocurrido a principios de 2010. Con votos del PRO y del anibalismo, la propuesta de Iglesias fue aprobada.
En un sentido similar al de Iglesias, se manifestó su compañero de bloque, Gaudio. El edil pidió saber cuál es “el avance y la aplicación” de las ordenanzas que sancionó el HCD sobre la instalación de cámaras de seguridad en los boliches, la aplicación del programa “Conductor Responsable”, y la implementación de seguridad en las plazas del distrito. Para aprobar su pedido, Gaudio contó con el apoyo de la camañista Cora Otamendi.
Entre otras iniciativas que sancionó el Concejo, se destaca la de remitir al gobierno de Gutiérrez todos los pedidos de habilitación para la instalación de antenas de telefonía celular que poseía el Deliberante.
Además, se pidieron informes sobre la agresión sufrida por un joven a la salida del boliche Buró, y sobre la fábrica Refinería Sudamericana -que emana olores nauseabundos sobre el barrio Novak, de Quilmes Oeste-



Comentá la nota