Preocupa a Paraguay la instalación de una central nuclear en Formosa

Preocupa a Paraguay la instalación de una central nuclear en Formosa
La Delegación Paraguaya del Parlamento del Mercosur manifestó su "preocupación" por la presunta intención del Gobierno nacional y el formoseño de instalar una central nuclear en la provincia de Formosa, en los alrededores del Río Paraguay.

Según la delegación del país vecino realizada en la sede del Parlasur, en Montevideo, de concretarse esta obra, "constituirá una grave amenaza a la salud de la gente y al ecosistema circundante por los riesgos que implican una fuente energética de estas características".

La declaración surge luego del terremoto y tsunami en Japón que afectó seriamente la central de Fukushima.

Mediante un comunicado, señalaron que "es cierto" que se necesitan "nuevas fuentes de energía capaces de enfrentar los retos de una globalizada producción" y que "la energía atómica es la más limpia en principio, siempre que no sucedan los accidentes que disparan sus consecuencias letales".

"Su implantación exige una elevada responsabilidad en torno a las medidas de seguridad y protección que han de tenerse en cuenta

no sólo en la construcción de las plantas sino fundamentalmente en

la localización de las mismas", señaló la delegación paraguaya.

En este sentido, indicaron que obras de la magnitud de una planta nuclear "deben ser erigidas alejadas de importantes núcleos poblacionales y de recursos hídricos".

A fines de 2009 el gobernador formoseño Gildo Insfrán anunció que en esa provincia se instalará una central nuclear -la cuarta en el país- con una capacidad de generación de entre 300 y 360 megavatios de energía.

Actualmente, la Argentina cuenta con las centrales atómicas de Atucha I en la provincia de Buenos Aires y Embalse en la de Córdoba y está a punto de inaugurar Atucha II.

La Delegación Paraguaya invitó a un "debate reflexivo y desapasionado" que inste a los Estados miembro del Parlamento del Mercosur "a la adopción de todas las medidas que aseguren a los pueblos una calidad de vida segura".

Además, remarcaron que su "preocupación" por este proyecto es "compartida por amplios segmentos de la sociedad formoseña que en

férrea resistencia se opone al emplazamiento del reactor nuclear en su geografía".

No obstante, señalaron que su "preocupación" se extiende "no sólo al proyecto a tramitarse en la provincia de Formosa, sino a la centrales nucleares instaladas en la Argentina (Atucha I y Atucha II) y en el Brasil (Angra I y Angra II)".

Por ello, las autoridades de la delegación indicaron que "por encontrarse en operación efectiva", estas plantas "deben ser analizadas e investigadas en referencia a los parámetros de seguridad que la comunidad internacional (Comisión de Energía Atómica de Naciones Unidas)".

"Fukushima 1 en Japón, Chernobyl en Ucrania, son pruebas concluyentes de la tragedia sin límites, de la alarma y la desesperación internacional, que indican en concreto que la catástrofe no es una hipótesis y la ruina individual y colectiva una predicción no comprobada en la realidad", argumentaron.

En esta línea, la delegación sostuvo que "ningún ser civilizado se opondrá jamás a la acción de los factores que forjan prosperidad integral, excepto si el desarrollo viene acompañado de potenciales tribulaciones emanadas de la agresión inclemente a la madre naturaleza".

Comentá la nota