La suspensión de las clases en algunas escuelas de la Provincia como consecuencia de la falta de alimentos, disparó una polémica que llega ahora a la Legislatura, desde donde pidieron informes a la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense, para que se aclare "la situación de la Escuela N° 43 de la localidad de Ringuelet"
La decisión de suspender las clases, según trascendió, se tomó entre toda la comunidad educativa, "debido al incumplimiento en las raciones de alimentos destinadas al almuerzo, el desayuno y la merienda". Se trata de la escuela ubicada en la calle 512 y 2 bis, de La Plata y que comparte el edificio con la Escuela 60, donde concurren diariamente 80 alumnos al servicio de comedor
En ese marco, Atanasof se quejó porque "las propias autoridades de las escuelas, hablan de $3.50 por alumno, y de una situación que se ha empeorado en el tiempo".
"Creemos que se debe accionar de manera inmediata para dar solución a una comunidad educativa que se ha unido en el reclamo y ha tomado la decisión más dura: dejar sin asistencia y por ende sin educación y contención a decenas de alumnos", aseguró el legislador enrolado en el PJ disidente, mediante una gacetilla oficial.
En el Ejecutivo, admiten –en voz baja- que existen dificultades de ese tipo particularmente en escuelas ubicadas en La Plata y en La Matanza, aunque deslindan responsabilidades en los Consejos Escolares, órganos de constitución política –sus integrantes se eligen junto al intendente- que tiene a su cargo la ejecución de las partidas presupuestarias para el funcionamiento de las escuelas públicas de la Provincia, incluido el servicio de Comedor de las mismas.

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