“Implica la presencia del crimen organizado”, manifestó el prelado que tiene 3 líneas de acción.
Desde su punto de vista, es un problema que se da en todo el país: ciudades grandes y pequeñas. No hay lugar que este excento de la problemática, por eso es tan importante por lo que hace a la educación y prevención. “Es elemental ver como nos comprometemos con aquellos que han caído presos de esta adicción. Desde la Pastoral estamos viendo como acompañar en estas situaciones difíciles”, comentó.
El Obispo sostuvo que desde la Conferencia Episcopal Argentina hay un programa de trabajo en tres líneas:
La primera vinculada a la educación y la prevención. “Nosotros estamos buscando que en las comunidades educativas y movimientos puedan alertar y divulgar lo que hace al sentido de la vida”, explicó.
La segunda:“Ver como asistimos a través de comunidades terapéuticas, hogares de día”
En tercer lugar; “Señalar y denunciar el narcotráfico como estructura delictiva. Es una preocupación seria, hay mucha desorientación no se sabe donde acudir. Nosotros queremos contribuir en eso, guiando a la familia en este proceso extenso y complicado”, manifestó.

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