Preocupa la muerte de perros envenenados en el barrio Santa Lucía

Este lunes por la noche murió la perra Bella con síntomas de haber ingerido un producto que se encuentra prohibido. Aseguran que en esa zona de Paraná ya hay varios antecedentes similares.

Bella, una perra que vivía con sus dueños en el barrio Santa Lucía de Paraná, murió este lunes por la noche con síntomas de haber ingerido estricnina, un producto para matar roedores que se encuentra prohibido pero que se sigue vendiendo ilegalmente. Proteccionistas afirmaron a UNO que no se trata de un caso aislado, sino que en esa zona de la ciudad hay otros varios antecedentes.

Los dueños de Bella la dejaron salir, como todas las noches, pero cuando volvió comenzó con sintomatología nerviosa. Esto sucedió en la zona de calle Miguel David. La buscó un veterinario y más tarde, a pesar de la atención que recibió, falleció.

Era una perra mestiza que una familia de la zona había adoptado cuando ya tenía unos tres años, por lo que conservaba hábitos callejeros.

El veterinario Rubén Rodríguez, de la Clínica Paraná, fue quien la buscó a las 22 del jueves, ante el llamado de la familia. El fallecimiento fue después de la medianoche.

“La perra presentaba un cuadro de estricnina, un veneno que se usaba para matar ratas pero que se prohibió. De todos modos, en algunos lugares lo siguen vendiendo, de manera ilegal”, dijo Rodríguez a UNO.

En las redes sociales, los proteccionistas de Paraná hicieron saber su preocupación por el tema, y advirtieron que esto también puede perjudicar a los niños.

“No es el único caso. Hoy a la mañana nos enteramos de otro perrito muerto con iguales síntomas, además de otros dos cachorros unos días antes”, escribió en su Facebook Silvina Toricelli.

Gabriela, otra proteccionista, dijo a UNO que el año pasado hubo “más de 50 perros envenenados” y que este año también han detectado una importante cantidad y muchos de ellos en la zona del barrio Santa Lucía y de El Paracao. Recordó el caso de Corbata, un perro que ella atendió pero que pudo salvar. Cuando encontró a la dueña, le dijo que ya le habían matado cuatro animales.

Escena angustiante

Gabriela ayudó al veterinario Rodríguez en la atención de Bella. “Era impresionante cómo se movía, tenía azul la lengua y las encías, Ayudé a hacer resucitación pero no la pudimos salvar”, relató la joven.

“El veneno que usaron no se consigue tan fácilmente. Queremos averiguar dónde lo están vendiendo”, sostuvo

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