La chica fue interceptada por un desconocido que la obligó a subir a un vehículo, antes de ingresar a la escuela Argumedo. El hecho salió a luz cuando su madre lo publicó en Facebook.
El hecho preocupante fue publicado en la red social Facebook por la madre de la joven, quien contó lo sucedido a su hija el pasado 4 de abril a las 12.40, para alertar sobre esta situación a la población.
Fue así que Diario UNO se enteró de la noticia e investigó los pormenores de la dramática situación con las autoridades de ese colegio de Guaymallén, que ya tomó cartas en el asunto y ha pedido ayuda a la Dirección General de Escuelas y al Ministerio de Seguridad para que haya mayor control policial en la calle Celestino Argumedo, donde está ubicado el edificio escolar, en los horarios de entrada y salida de los chicos al colegio.
Desde el Gobierno, el subsecretario de Relaciones con la Comunidad del Ministerio de Seguridad, Alejandro Gil, comunicó que investigarán el caso para detectar al agresor e intensificarán las medidas de seguridad para los estudiantes con patrullaje policial.
Mientras tanto, los estudiantes utilizan como método para protegerse de situaciones de peligro caminar acompañados en el trayecto que une la escuela con la parada de la línea de colectivo para regresar a sus hogares, según contó una de las docentes del establecimiento escolar que no reveló su identidad por temor.
Alerta en la red social
Según el relato de la madre de la joven, que se negó a hablar con la prensa para no exponer la integridad de su hija, ella publicó la novedad en Facebook, lo que ya fue compartido por sus contactos.
Allí contó: “Hoy a mi hija Camila le pasó algo extraño yendo al colegio Argumedo”, Los Corralitos, Guaymallén. Se le paró una Estanciera negra sin patente y la obligó a subir”.
Y comentó que la chica se negó y que otra joven que pasaba por el lugar en ese preciso momento la socorrió tirando piedras al auto del agresor, que finalmente se escapó a gran velocidad por la calle de tierra.
Por último, la madre agradece a la chica que salvó a su hija: “Porque si no hubiera sido por ella, tal vez estaría contando otra historia. Todo el mundo tiene que saber lo que está pasando con el robo de jovencitas.
Ayudemos entre todos, esto tiene que terminar. Por favor, difundan”, concluye el mensaje.
Una docente de la escuela donde cursa la chica brindó algunos pormenores de la problemática, pero no reveló su identidad.
“Lo que pasó tiene un ingrediente que favorece a ese tipo de situaciones. Tiene relación con la escasez de frecuencias de colectivos para los alumnos que viven en zonas más alejadas, como Colonia Segovia, Puente de Hierro, Corralitos, quienes tienen que caminar un kilómetro y medio para llegar hasta la escuela porque el micro los deja en la Rotonda de Salcedo”, expresó.
“Estamos expuestos a la inseguridad, incluso hay profesores que vienen desde el Este y caminan desde el Carril Nacional porque no hay colectivos que pasen por la escuela”.
Y agregó: “Otro problema son los casos de chicos que tienen que retirarse 20 minutos antes del horario de salida para poder alcanzar el ómnibus que los traslada a sus hogares”, contó la profesora.
En este aspecto, el funcionario de Seguridad Alejandro Gil se comprometió a interceder con los organismos que puedan colaborar con las condiciones ambientales de esa zona.
Por estos días, en la escuela reina una gran dosis de miedo y preocupación debido a que concurren 570 alumnos que cursan el Nivel Medio en turno mañana y tarde y que están expuestos a una sensación de inseguridad.
“Hasta ahora, Dios nos ha protegido pero no siempre es así”, lanzó la docente preocupada por el riesgo que corre el alumnado.
“Le pedimos a la mamá de la nena, quien no quiere hablar por miedo, que realice una exposición ante la Fiscalía de Estado”, acotó.
Otro caso similar
Luego de que el rumor sobre lo que padeció la estudiante circulara dentro de la comunidad educativa, otra alumna de la misma institución confesó que también había sido víctima de un ataque de similares características en el mes de febrero cuando concurría a clases de apoyo, pero que por miedo no se lo contó a nadie en ese momento.
“Es exagerado hablar de un caso de trata”
Ante la consulta por este caso, el Subsecretario de Relaciones con la Comunidad del Ministerio de Seguridad, Alejandro Gil, manifestó: “Estamos investigando la denuncia fiscal, que se realizó el martes pasado, pero hemos decidido incrementar el patrullaje en los horarios de entrada y salida del colegio para detectar el vehículo que describe la joven”.
A la vez el funcionario descartó que este hecho fuera algo común en Mendoza, y relacionó lo sucedido con un posible intento de abuso o secuestro.
“Esto nos pone en alerta y vamos a estar atentos. Es un hecho que genera dudas. No me animo a poner un título al delito, pero produce alarma porque hay una víctima de una escuela”, expresó Gil.
Y sobre la posibilidad de que se relacionara con un caso de trata, opinó: “Me parece exagerado decir que estamos ante un caso de trata, es agrandar la situación, ya que por los hechos que relata la víctima, no hubieran podido correr al agresor con piedras”.
De paso el funcionario de Seguridad explicó que el mecanismo de las personas que raptan chicas para explotación sexual es a través de métodos violentos o con formas más sutiles de convencimiento.
Y precisó: “Las secuestran en forma violenta o con un método sutil, como por ejemplo tras ir a bailar a un boliche. No la van a agarrar del guardapolvo. Es muy alarmante decir que es un caso de trata de personas”.
De todos modos “no es bueno que este tipo de situaciones sucedan, ya que son atípicas, y hay que estar alertas”, subrayó.
Mientras tanto, la estudiante damnificada recibirá asistencia del Programa de Víctimas de Delitos con el apoyo de una psicóloga para brindarle contención por el estrés postraumático y para que puede continuar con su vida normal.
Comentá la nota