Desde el Proyecto Padres, instan a reflexionar a la familia sobre los siniestros viales, que tienen cada vez más a adolescentes como protagonistas.
Desde una óptica que apunta a la prevención, el titular de Proyecto Padres, Marcelo Arambuena, destacó a Nuevo Diario que el aumento de jóvenes conduciendo motos “ha ido generando un verdadero desorden en la vía pública, donde se ha hecho necesario montar intensos operativos y campañas de prevención especiales para estos conductores, por no contar con las medidas de seguridad y no respetar mínimamente las normas de transito, provocando múltiples accidentes a diario, a lo cual ya estamos acostumbrados”.
Cambiar la realidad
Sin duda alguna, además del aporte del Estado, repensar esta problemática implica un trabajo serio que involucre a la familia y la sociedad toda.
“Lo que más nos preocupa es la cantidad de menores de edad que conducen permitidos y consentidos por sus propios padres”, resaltó el titular de Proyecto Padres.
“Hoy podemos observar en las puertas de los colegios la cantidad de motos estacionadas que son conducidas por los propios alumnos en los colegios secundarios y algunas en los primarios, que cada vez va en aumento y se hace una moda, como algo natural y altamente peligroso”.
Atento a esta dura realidad, la institución civil expresó su voz de alerta en un sentido preventivo, para advertir a tiempo a aquellos padres que les toca de alguna manera esta situación, con sus hijos adolescentes al frente de un vehículo sin tener en cuenta los riesgos.
Comentá la nota