Pese a los pronósticos de buenos rindes, hay impaciencia ante la falta de exportación para las 12,5 millones de toneladas que habrá este año. Carbap estudia la posibilidad de no comercializar granos como medida de protesta.
El poco remanente que demandarán desde las moliendas, que en su mayoría tienen reservas del año pasado, se suma a la aplicación por parte del gobierno nacional del Registro de Operación de Exportaciones (ROE) que a través de la Oncca va liberando paulatinamente la comercialización y según manifiestan desde la dirigencia rural, "con este sistema se producen demoras, llegando a perder 50 dólares por tonelada".
De esta manera los hombres de campo temen volver a vivir una situación similar al año pasado. Todavía queda un remanente de 1,2 millones de toneladas de la campaña anterior que se sumará a la producción actual estimada en 12,5 millones de toneladas, de las cuales la mitad se utilizará para consumo interno y el resto quedaría destinado a exportación.
"Al no abrirse el mercado se pierde transparencia y no vamos a poder vender en enero que es cuando el productor necesita verdaderamente el dinero, no sólo para su ganancia, sino para afrontar gastos de insumos, fletes, personal, arrendamiento de maquinaria y campos", indicó a LA CAPITAL el presidente de la Sociedad Rural de General Alvarado, Raúl Pérez Marino.
Hasta el momento y de acuerdo a como se presentó el clima a lo largo de este año, se esperan buenos rindes en este distrito a pesar de la incertidumbre que existe en cuanto a comercializar la producción.
"Creemos que en 10 días se podrá cosechar en la zona de Mechongué y sus alrededores. En cuanto a los lotes más cercanos a la costa, el cultivo está un poco verde todavía y habrá que esperar hasta el 28 o 31 de este mes", expresó el dirigente rural.
Pasos a seguir
Días pasados se desarrolló una asamblea regional de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) en San Cayetano.
Allí acudieron más de 150 productores de González Chávez, San Cayetano, Tres Arroyos, Necochea, Lobería, Coronel Pringles, Balcarce, Tandil, Guaminí, General Alvarado, Energía, Coronel Dorrego, Benito Juárez y Olavarría, entre otros, donde quedó reflejada la preocupación del sector agropecuario y además se impusieron ciertos plazos para que el gobierno modifique la metodología comercial del trigo.
"En caso de que no haya señales de mejoría para transparentar el mercado, los referentes acordaron que se suspenderá la comercialización de granos, inclusive tampoco podría llegar a entregarse lo comprometido por contrato con los acopiadores", afirmó Pérez Marino.
Comentá la nota