Alertan por la falta de controles para evitar el delito en la terminal de ómnibus. Los ladrones aprovechan las demoras para abrir las bodegas y robar el equipaje
La estación de Retiro vive uno de sus momentos de mayor tránsito pero a pesar de ello los controles son cada vez menores. Ni personas ni equipajes son revisados, tampoco la enorme cantidad de taxis que ingresa a la plataforma. Encima, continúan los robos.
El flujo de personas a lo largo del verano es el mayor del año, pero esto parece no importar dado que los controles no se incrementaron. Se registran hurtos en locales dentro de la estación y los micros que pasan frente a la Villa 31 son los que más sufren robos.
"Acá no hay control, y a las plataformas entra el que quiere", se quejó a un matutino porteño Eduardo Brandan, maletero, quien representó la voz de casi todos los trabajadores de la terminal.
TEBA SA tiene la concesión de Retiro hasta 2015 y ya presentó un proyecto de seguridad, pero aún no fue aprobado. En 2009, la empresa hizo un aprueba piloto y en ella se secuestraron 40 armas de fuego, además de aquellas que habían sido tiradas en los cestos de la terminal.
"Venimos denunciando que cuando hay demoras en las partidas o en los ingresos, los micros aminoran la marcha y ahí, con barretas, les abren las bodegas y roban las valijas", explicaron al diario.
Y hasta los choferes se quejaron por los robos. Aseguran que la Policía no está siempre en el lugar. La dueña de un local aseguró: ""Pagamos las expensas que incluyen vigilancia, pero acá no hay seguridad. Es un caos. La Policía conoce muy bien a los que roban, y no hace nada".
A esto se suma el ingreso sin control de taxis, lo que no garantiza seguridad a los pasajeros que deciden tomar uno de estos móviles. Además, en los alrededores de la terminal no hay luz, y las rampas y los ascensores están en su mayoría clausurados, por lo que la circulación de pasajeros también se ve dificultada por est
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