Frente a la posibilidad de que la Cámara Baja trate la iniciativa mañana, la Asamblea Popular por el Agua argumenta que esta es perjudicial por el alto consumo de gas que prevé y por los bajos costos que le quedarán a la provincia en relación con la inversión.
Respecto de esto, el ambientalista Marcelo Giraud explicó que el rechazo al proyecto se debe "al exorbitante consumo energético requerido por el proyecto de un millón de metros cúbicos de gas por día, lo que equivale a todo el consumo provincial diario de gas, cosa que además no corresponde teniendo en cuenta las escasas reservas de gas en la Argentina por día". Además, criticó el pasivo ambiental que dejaría el emprendimiento minero: una meseta de sal.
En cuanto al costo beneficio de la inversión, Giraud comentó que se estaría hablando de menos de 28 millones de dólares. El acta acuerdo firmada entre el Ejecutivo y la empresa Vale, adicional a las regalías, "implicaría algo más de 8 millones de dólares de acuerdo con la cotización actual", pero además, el ambientalista dijo que a ese monto debería agregarse cerca de 18 o 19 millones de dólares más en concepto de regalías "a lo que de le debe sumar un pequeño monto sobre la extracción de agua a partir de las aguas del Río Colorado", lo que sería cobrado por el Departamento General de Irrigación.
Por otro lado, el proyecto minero presenta la problemática también de los puestos de trabajo, los cuales, según la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), son 3.000 los puestos laborales que se generarían pero al menos dos mil deberían ser para mano de obra provincial, sin embargo la Legislatura dice que ni siquiera esto está garantizado. Giraud explicó al respecto que la declaración de impacto ambiental establece 750 empleos directos en Mendoza "durante la fase de construcción". No obstante, si se aplica el acta acuerdo que se firmó entre el Gobierno y la empresa Vale, el 75 % del objetivo tentativo implicaría contratar sólo 563 empleados mendocinos.
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