El joven economista Cristian Rabanal, que acaba de graduarse en la Universidad de Río Cuarto, presentó el mejor trabajo del país. Diagnosticó la economía argentina entre 2009 y 2013, a partir de revisar los datos de los últimos 108 años
Vaticinó lo que ocurrirá con la economía argentina en los próximos cuatro años, a partir de revisar los datos anuales desde 1900 hasta 2008. Asegura que habrá crecimiento, pero a tasas mucho menores que en los años anteriores. Y dice que en 2008 se alcanzó la cima o fase de prosperidad, y que el ciclo completo terminará en 2011, abarcando diez años, desde que estalló la crisis de 2002, con lo cual se afianza la tendencia de que los períodos en la Argentina tienen una regularidad de un década. Asimismo, advierte que "el PBI está creciendo por debajo de la tendencia, lo cual no es bueno porque genera problemas para conseguir empleo".
"El período de baja en el ciclo se extendería a los años 2009, 2010 y 2011. Con esto, culminaría el ciclo comenzado en 2002", afirma Rabanal en su trabajo. Y en cuanto a las proyecciones de crecimiento para el PBI señala que "habrá un descenso del 1,84 por ciento, en 2009; y una mejora del 0,22 por ciento y del 1,91 por ciento para el 2010 y 2011, respectivamente". Para los años restantes del quinquenio, indica: "La previsión se encuentra en torno al 2,5 por ciento, pero se encuentran fuertemente influenciados por el efecto de reversión a la media, por lo que conviene considerarlas sólo como orientativas".
Rabanal se propuso determinar en qué etapa del ciclo económico se encuentra Argentina, para realizar un pronóstico sobre el segmento 2009-2013, a partir de datos de frecuencia anual.
Analizó las propiedades de los co-movimientos de las variables macroeconómicas argentinas y el PBI, para determinar posibles cambios de fase. Y utilizó modelos combinados de regresión y series de tiempo para obtener una proyección de crecimiento para los años por venir, junto con la evolución probable del ciclo en ese período 2009-2013.
Cristian Rabanal se recibió en julio de licenciado en Economía y está a la espera de una beca del Conicet para realizar un doctorado en Economía.
Al premio que lo distingue a nivel nacional, lo recibió en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de San Juan. Al trabajo con el que ganó lo hizo en el marco de la asignatura optativa Econometría Avanzada, en su último tramo como estudiante.
-¿En qué consiste su trabajo?
-Intenta reconocer en qué etapa del ciclo económico se encuentra la economía argentina, al comenzar el año 2009. Arranqué a principio de este año, con el propósito de realizar un pronóstico del ciclo y, por lo tanto, del crecimiento durante el quinquenio 2009-2013, a partir de datos de frecuencia anual. Para eso, se presenta, por un lado, una caracterización de lo que es el ciclo económico, atendiendo a una metodología utilizada por dos autores, Kydland y Prescott. Y utilizando modelos de series de tiempo, concretamente los modelos Arima y Var.
-¿Con qué se encontró?
-No se pudo determinar la detección de ninguna variable adelantada, que permitiera presumir el futuro desempeño de la actividad económica. Si bien los agregados monetarios fueron clasificados como tal, la correlación resultante no fue significativa. Lo opuesto hubiera posibilitado advertir el futuro desempeño del PBI y, por ende, del ciclo.
-Pero ¿logró resultados?
-A partir del análisis de serie de tiempo, el pronóstico al que se arriba es que en el año 2008 se habría alcanzado la fase de prosperidad o cima de crecimiento y que el período de baja en el ciclo se extendería en los años 2009, 2010 y 2011. Y con eso culminaría el ciclo completo, que comenzó en el año 2002, abarcando diez años.
-¿Qué crecimiento se puede esperar?
-El pronóstico de crecimiento del PBI para este año, según la aplicación de una técnica de combinación de pronóstico, es un descenso del 1,84 por ciento para el 2009, y una mejora marginal del 0,22 por ciento para el 2010. Sin embargo, este pronóstico está condicionado a la información disponible hasta junio de 2009.
-Hizo una revisión de varios años.
-Utilicé, por un lado, una metodología aplicada por Kydland y Prescott. Y, para ayudar, también me he valido de la metodología de serie de tiempo, que permite pronosticar el futuro, a partir de lo que pasó con anterioridad. El período histórico del que me valgo para hacer la predicción va desde el 1900 hasta el 2008, con datos de frecuencia anual.
-¿Qué lo sorprendió de esa mirada histórica?
-No sucedió lo que en otras economías sí se verifica. Con esos datos de ese período no es posible a partir de sólo mirar los agregados monetarios predecir para dónde va a ir la economía. Eso, en nuestro país, durante ese período, no es factible, porque Argentina tiene una historia muy traumática en términos inflacionarios, basta recordar el Rodrigazo o la hiper del '89, con lo cual la volatilidad de la serie del índice de precios y, por lo tanto, los agregados monetarios nominales son muy altos. Eso me impidió decir algo del crecimiento, mirando sólo la evolución de los agregados monetarios, es decir, billetes y monedas en manos del público y depósitos bancarios. En economías avanzadas, como la de Estados Unidos, la serie de dinero va siempre delante de la de PBI, esto es: aumentó la cantidad de dinero, por lo cual se puede presumir que el PBI lo va a seguir con un incremento proporcional. Eso en la Argentina no es tan evidente.
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