Preferencias...

Por Pablo Salgado

Prefieren los verduleros seguir aumentando, y tirar luego cajones enteros. Igual con la fruta, de estación o no. El granizo, el dolar, el combustible, la crisis europea, toda razón sirve. Lo que venga.

También prefieren los concesionarios de los balnearios aumentar los valores, y dar cada vez menos servicios. No importa que queden vacías filas enteras. carpas que no se usan en toda la temporada. El tema es sumar. Sumar para el aumento, siempre. Con decenas de argumentos, menos  que el canón es inaccesible...

Prefieren los dueños de restaurantes aumentar siempre, por toda razón válida o no, pero aumentar, aunque queden sin ocupar siempre mesas completas.

Prefiere el mayorista remarcar por las dudas, no vender por las dudas, stockearse sin comercializar, especular, mentir. Tiene las espaldas anchas para hacerlo.

Prefieren muchos creer que hay un solo culpable, o mejor dicho, una sola culpable. Y ahi dejar todas nuestras responsabilidades, nuestras miserias cotidianas, nuestros pequeños actos de bajeza económica, nuestras ventajeadas minúsculas de cada jornada. Preferimos meter todas las culpas en un solo lugar. Lejos. Ella es la culpable de todo. Eso nos libera y nos tranquiliza.

Preferimos tomar como palabra sagrada lo que un flamante ministro uruguayo tenga para decir de nuestro gobierno. O nuestro desgobierno, porque dijo que no sabe quien manda. Y si lo dice un ministro, comenta algún mediopelo, seguro que es así. No nos da la cabeza o la buena leche pensar que este uruguayo también hace aquello de culpar a otros de problemas propios. Para él también, ella es la culpable, y listo. Patean la culpa al otro lado del charco. Y aqui encuentran aplaudidores gratis.

Prefieren diversos sectores de nuestra sociedad considerar que la voz de Marco Rubio, senador norteamericano, representa a todo un país. Un traidor de su propia gente, un conservador recalcitrante, un cubano devenido en la esperanza blanca del tea party, suena para los oídos argentos como música. Compara Argentina con Corea del Norte, y para la tilinguería local es la verdad absoluta.

Prefieren algunos montarse en el discurso apocalítico. El país se desmadra, se deshace, mientras compran dólares en blanco y en negro, mientras ya armaron el viaje para Semana Santa, mientras no pararon de consumir, mientras les siguen cerrando los números, mientras el mundo sigue de crisis, mientras todo pasa. Pero no quieren saber más que esto. Si Jorge, Marcelo, Nelson y Magdalena les pintan ese cuadro, compran. Compran siempre, viva el caos. No vale que nos salvemos todos. Que estos negros que viven de arriba, sufran la caída. Y a ver quién viene a cuidarlos cuando ella no esté. Eso prefieren.

Prefieren varias generaciones argentinas, caracterizadas en producir rotundos fracasos, culpar de todo lo que hoy ocurre o no, a los jóvenes. Los nuevos demonios del país. Jóvenes inexpertos que en política, economía y en lo social asesoran a la Presidenta. Recordando a León Gieco, vale preguntarse: ¿Experiencia para qué? ¿Para robar, mentir, vender al país?

Prefieren estos abanderados de la crítica permanente resumir todo lo malo en el accionar de estos jóvenes. Descalificar a muchos por algo que no se puede modificar. La juventud como aspecto negativo. Cuando es todo lo contrario. Eso prefieren, eso quieren.

Prefieren algunos añorar la llegada de la crisis terminal de cada década. la profecía autocumplida. Disfrutar con el país saltando por los aires, mirando la desesperación de millones desde el balcón del departamento, o por tele en otro país. Eso prefieren, eso quieren.

Prefieren muchos valorar todo lo que venga de afuera, menos de Venezuela. Estamos aislados del mundo, solos con el país del bolivariano. Críticos, ninguneadores y despectivos. Si España o Italia ajustan, aumentan impuestos y controlan a los evasores, está bien. Son países serios, viste? Si lo hacemos acá, ese estado es la gestapo y persigue al que quiere producir. Jaurehtce básico. Pasan los años, y el viejo la tiene cada vez más clara. Es inmortal.

Prefieren hombres y mujeres de esta patria beber del vaso medio vacío de lo negativo. Pero muchos de nosotros, no. Preferimos hoy salir a la cancha, al trabajo o a la búsqueda. Valorando lo logrado, los escalones que entre todos hemos subido. Y no queremos dar ni un paso atrás. Defender lo logrado, y luchar hoy para que los pesimistas y traidores de siempre, esta vez no ganen. Y estamos en plena disputa. Eso prefiero. Eso preferimos. 

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