SAENZ PEÑA (Agencia) --La semana comenzó en el centro de la provincia con precipitaciones pluviales de más de cien milímetros en algunas zonas y fuertes vientos que complicaron los cultivos de girasol.
El servicio meteorológico nacional pronostica para hoy el cese de las lluvias; pero los informes extendidos advierten que los aguaceros serán una constante hasta finales del año, y los departamentos del norte chaqueño ruegan que las precipitaciones no les sean esquivas.
Las lluvias siempre son bienvenidas en el interior provincial, que basa un buen porcentaje de su economía en lo que el campo produce. Hasta el pasado fin de semana profesionales de la agronomía y productores coincidían en señalar que las precipitaciones que se habían sucedido en octubre y la primera quincena de noviembre, después de los dos meses de sequía, no alcanzaban para recuperar el perfil de humedad en los suelos.
Los escasos milímetros que se habían registrado sin uniformidad en la provincia y la importante evapotranspiración diaria por las elevadas temperaturas provocaban inquietud entre los chacareros, que cargan sobre sus espaldas varias campañas agrícolas negativas por efecto de la seca. Pero como el comportamiento del clima tiene acostumbrados a los chaqueños, el agua llegó el fin de semana: rozando el exceso hacia el sur del departamento Comandante Fernández y a cuentagotas hacia el norte. En consecuencia, mientras unos agricultores siguen preocupados por la escasa humedad, a no más de cien kilómetros otros lamentan el anegamiento de sus campos.
Fuerte y dañino viento
Las siempre esperadas lluvias sin embargo llegaron en la mañana de ayer acompañadas por fuertes ráfagas de viento, fenómeno que provocó daños en los cultivos de girasol.
El viento se hizo sentir entre las seis y siete de la mañana de ayer, cuando alcanzó una velocidad de entre 55 y 60 kilómetros por hora. El problema del evento fue que se hizo sentir después de varias horas previas de aguaceros que humedecieron los suelos, y --en el caso específico del girasol-- provocaron el vuelco de plantas.
A la espera de que las condiciones meteorológicas mejoren para evaluar los daños que provocaron las ráfagas, en sembrados ubicados a la vera de las rutas se podían observar plantas quebradas o volcadas.
Los lotes más sensibles al fenómeno son aquellos que tienen un avanzado desarrollo y están en la etapa del llenado de granos, lo que les otorga un peso importante al capítulo que sumó pesadez por la lluvia. Cuando las precipitaciones y los caminos rurales permitan ingresar en los lotes, técnicos y productores evaluarán el efecto del viento y la lluvia.
Lunes con más lluvias
Los aguaceros comenzaron a aportar humedad a los suelos del domo central agrícola en la madrugada del domingo y continuaron durante la jornada de ayer. Si bien complicaron al girasol y hacen temer por el resultado de la cosecha de cártamo, quienes se animaron al algodón fueron los que menos padecieron el efecto del viento.
Las lluvias fueron importantes, pero hacia el sur de la ruta nacional 16. En el departamento O’Higgins ya en la media mañana del día de descanso los registros eran de entre ochenta y ciento veinte milímetros, y disminuían hacia el departamento Comandante Fernández, cuya ciudad cabecera, Sáenz Peña, apenas registraba treinta milímetros en la jornada del domingo y diez más el lunes, aunque el área rural aportaba mejores mediciones.
La inestabilidad climática siguió manifestándose en el centro chaqueño en la mañana de ayer, y sumó más agua a las zonas que ya tenían importantes registros y era mezquina en aquellos lotes que el domingo apenas habían sido bendecidos por un chaparrón.
Rozando el exceso, en jurisdicción de La Tigra, entre el domingo y el lunes, los pluviómetros marcaron ciento setenta milímetros. En la zona del lote 12 de esa localidad, los productores reclamaban porque con más de ciento cincuenta milímetros el agua anegó los campos y no escurría “porque los canales de desagüe no funcionan correctamente por la falta de mantenimiento”.
Barrera imaginaria
Funcionando como una barrera imaginaria, la línea de la ruta 16 marcó una diferencia entre lo que llovió al norte y al sur. El departamento Comandante Fernández mostró claramente que hacia el sur los registros fueron de entre sesenta y ochenta milímetros, y llegaba a los cien milímetros en la zona de La Montenegrina, en el límite con el departamento O’Higgins.
En los campos ubicados hacia el norte, los pluviómetros no alcanzaron a medir registros importantes, y fueron insignificantes en el departamento Maipú, cuya ciudad principal, Tres Isletas, en la mañana de ayer apenas registraba cinco milímetros.
Hacia el oeste y observando lo que sucedía en los campos del departamento Independencia, las consultas a los productores entregaban la misma respuesta: poca lluvia. En Avia Terai, por ejemplo, en la estancia Las Curiosas el domingo el pluviómetro indicó que llovió apenas cuatro milímetros y en la mañana de ayer otros dieciocho milímetros.
Fueron registros dispares. Las precipitaciones más importantes se concentraron en la zona sudeste de la provincia y beneficiaron a campos del domo central agrícola; pero es escasa aún la humedad para otra parte importante del territorio agrícola en el oeste y norte chaqueños.
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