Con precios más bajos se multiplican las ventas ambulantes en el centro

Con precios más bajos se multiplican las ventas ambulantes en el centro
Si bien algunos existen desde hace años, en los últimos meses, la cantidad de vendedores con cajones se multiplicó en forma notoria. Los precios son más bajos y el producto de buena calidad.

Desde hace varias semanas se registra una progresiva multiplicación de los puestos ambulantes de ventas de frutas y verduras en todo el centro de la ciudad.

De acuerdo con lo indicado por vendedores, se trata de una alternativa que los beneficia considerablemente, ya que el precio de las ofertas que se ofrecen es el más elegidos por los consumidores. De igual modo, aseguran que la mercadería que exponen se termina en la misma mañana en que se ofrece la venta.

Son muchas las intersecciones que cuentan con vendedores fijos que llegan cada día con distintas ofertas. Tres kilos de frutas diferentes por 10 pesos. Tomate, durazno, banana, pimiento, zapallitos, ciruelas y, en este tiempo, la mandarina. Algunos cuentan con un surtido interesante.

Otros llegan a primera hora de la mañana y se instalan en alguna avenida o calle del microcentro, por ejemplo, con cinco o seis cajones o con un carro. Un cartón escrito con fibra muestra los productos del día a escasos metros del improvisado puesto.

Por su parte, los comerciantes del rubro ubicados en comercios permanentes que abonan sus impuestos mensuales manifiestan cierta disconformidad, aunque entienden que se trata de una fuente importante de ingreso, por lo que no consideran, según señalan, competencia alguna porque el consumo de frutas y verduras es permanente en las diferentes estaciones del año, inclusive, las de bajas temperaturas, en donde algunas especies de verduras y frutas se las consigue aptas para determinada época.

Otros aseguran que estos vendedores ambulantes cada vez son más y al vender en precios más bajos se genera una competencia desleal que merece control.

En los barrios

Otros constituyen una verdadera empresa. Con una camioneta, balanza y calculadora, parecen verdulerías completas. Incluso, si no cuentan con el producto que exige el comprador, lo derivan a otro puesto.

Saludable

En cuanto a la salubridad, la mayoría de los compradores entiende que la fruta y la verdura no tiene un proceso de elaboración, por lo que el lavado o cocido de las mismas pueden eliminar cualquier elemento nocivo para el consumo humano.

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