Precandidatos, pasadas de factura y chicanas

En otro round surgido de las heridas producidas por la autonomía Chascomús-Lezama, los candidatos sub 45 del oficialismo cruzaron espadas aunque en tono formal. Mensajes directos por el territorio y la planta laboral
Siguen resonando los ecos de la ardua división entre el distrito de Chascomús y el nuevo municipio creado de Lezama en la Quinta sección electoral.

El proceso definido desde el mismo poder provincial, continúa exhibiendo ribetes conflictivos pero ahora relacionados más a los movimientos de campaña para pelear por la intendencia.

En el marco de una presentación de los candidatos a intendente sub 45 del oficialismo de la Quinta ante la prensa, se cruzaron, con buena onda, los postulantes de Chascomús, Marcelo Auzoberría, y de Lezama, Marcelo Racciatti.

Asimismo, tras la alocución del segundo, quien destacó los beneficios de la autonomía, fue el turno del chascomunense que prendió la mecha de las heridas que no cierran.

Como devolución y en un ambiente distendido lanzó algunas ‘pálidas’ referidas “a las tierras que nos quitaron” y “los empleados municipales que nos quedan”. Instantáneamente, la respuesta de Racciatti, entre risas, fue: “Con razón se quejaban tanto”.

Por su parte, el alcalde de Tordillo, Héctor Olivera, acotó, en broma: “Qué lindo ser intendente de Lezama y qué feo ser el de Chascomús”.

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