Luego de más de 24 horas de suma tensión en El Potrillo, donde unos 200 aborígenes mantenían encerrado dentro de la propia Subcomisaría a un grupo de 25 efectivos policiales, finalmente ayer se logró llegar a un acuerdo para que los manifestantes desistieran de la actitud y dejaran en libertad a los rehenes.
La situación tocó ayer su punto de máxima preocupación ante la negativa de los aborígenes a dejar en libertad a los policías durante las primeras horas de la mañana, lo que derivó en una fuerte intervención de dirigentes políticos del gobierno para que se busque una salida “urgente y pacífica” ante la demanda de solución por parte de los familiares de los uniformados que se encontraban aislados sin contacto externo más allá de las comunicaciones telefónicas que lograban establecer con las autoridades en Formosa capital.
De esta manera, pasado el mediodía de ayer jueves y tras un diálogo mantenido con los referentes originarios, éstos desistieron de la medida que estaban llevando a cabo, liberando de esta manera a los mas de 25 efectivos que se encontraban privados de su libertad. Según se pudo saber en la mañana del viernes algunos referentes serán trasladados hasta la sede del Juzgado de Instrucción y Correccional de Las Lomitas a fin de mantener un diálogo con el Dr. Francisco Orella, juez que interviene en la causa.
Apenas consumado el hecho, el Juez provincial Orella dialogó con Radio Uno y El Comercial y aseguró que “primó la cordura en el Oeste y al mediodía de hoy (por ayer), los aborígenes depusieron su actitud y todos los efectivos policiales que estaban en calidad de rehenes, fueron liberados”, adelantó el entrevistado que agregó que en la jornada del jueves se denegó la excarcelación de los hermanos Tejada que se encuentran acusados de robo de una motocicleta entre otros delitos, y quienes son el motivo por las protestas de la comunidad de El Potrillo ante lo que denuncian como una “persecución aborigen”.
Los detenidos está siendo investigados en un expediente caratulado como “robo con uso de armas de fuego en poblando y en banda” y ayer por esa causa el magistrado le denegó la excarcelación, al tiempo que describió que “hasta la tarde de ayer se sigue investigando los detalles de los hechos referidos a la toma de la comisaría: “Se inició un nuevo sumario en el que se vuelcan los hechos supeditados en la jornada del miércoles en la comisaría de Ingeniero Juárez”, dijo confirmando que hay dos causas avanzando.
Por su parte, un de los operadores políticos del gobierno que mantuvo negociaciones con los aborígenes que tomaban la Subcomisaría fue el ex diputado del Oeste y actual titular del PAMI Formosa, José Fernández, quien detalló que “las negociaciones no fueron fáciles porque estaban siendo asesorados por un grupo de abogados que los incitaban a seguir con la toma de rehenes, pero por suerte nuestros hermanos aborígenes se dieron cuenta que los importante era tratar de dar una solución al conflicto por eso nos ofrecimos para acercarlos hasta Las Lomitas para que sigan de cerca el desarrollo de la investigación en la que están involucrados los hermanos Tejada”.
El origen del conflicto
Alrededor de 200 aborígenes de la etnia wichí irrumpieron violentamente la dependencia policial, ocasionaron daños y mantuvieron de rehenes a efectivos policiales en “reclamo” de una decisión judicial, en la localidad de El Potrillo.
El insólito y llamativo episodio ocurrió alrededor de las 18.30 horas del miércoles último, cuando los originarios se metieron en el patio de la dependencia y realizaron una asamblea en reclamo de una decisión judicial por el cual miembros de la comunidad de El Colorado se encuentran detenidos en la Alcaidía Policial Mixta de Las Lomitas por la comisión de un hecho grave.
Minutos después y tras finalizar la “asamblea” ingresaron violentamente a la dependencia policial, amenazaron de muerte y hostigaron a los efectivos que se encontraban allí, en tanto que otros tres originarios persiguieron al jefe de la Subcomisaría hasta su despacho con la finalidad de aprehenderlo, mientras que otros aborígenes provocaron destrozos y daños en el interior de la dependencia arrojando sillas y escritorios.
En todo momento, los aborígenes impidieron que los policías desarrollen con normalidad los actos propios de sus funciones y amenazaban en forma permanente a los uniformados.
Cabe recordar que todo se inició en la mañana del sábado último en el establecimiento denominado Campo Media Luna, cuando alrededor de las 10 horas el propietario del lugar colocaba postes para el alambrado perimetral del campo y se presentaron en forma imprevista seis hombres mayores de edad, montados en dos motocicletas de alta cilindradas, todos originarios pertenecientes a la etnia Wichí de la comunidad El Colorado, quienes amenazaron de muerte al hombre y al personal que lo acompañaba en las tareas del campo.
Esta situación fue denunciada por lavíctima, un hombre de 32 años en la subcomisaría de dicha localidad, iniciándose las actuaciones judiciales por el delito de “Robo con uso de arma de fuego, en poblado y en banda”.

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